Vistas de página en total

Seguidores

jueves, 23 de agosto de 2012

Cap.3 Nueva y mala noticia

Si, era real. Mi propio primo me había borrado y me ha vuelto a agregar. Y no iba a saber si no fuera por la petición. Y como pasaba de sus juegos, no lo acepté, ahora que se aguante. Le di al ignorar, y desconecté el portátil. Me puse el pijama y me acosté. Estaba dando vueltas en la cama durante unas horas, porque no me podía dormir. Era difícil, y muy agotador, porque estaba cansada, pero dentro de mi cabeza, daba vueltas, y por culpa de eso no me podía dormir.

Ya había amanecido, y ni me había acordado de cuando me había podido dormir. Me di una ducha rápida, me puse una ropa cómoda, me arregle y bajé abajo a saludar a mis padres.

-Buenos días, hija. ¿Cómo amaneciste hoy?- dijo mi padre acercándose a mi.
-Oh, papá, no me pude dormir, así que un poco cansada estoy. ¿Y tu?
-Hija, hija...- no dijo nada del tema.- Pues mejor que tu, je je.- dijo riéndose.- Oye hija, voy a hacer unas cosas, ¿quieres acompañarme?
-Papá, no...- no me dejó terminar.
-Estará Aitana con su padre.- dijo con una sonrisa, porque sabe muy bien que si esta ella no le diré un no.
-Vale, papá. Pero lo hiciste a posta.
-Venga, deja de quejarte. Luego descansaras.- y nos subimos al coche. Mi madre se había ido a trabajar, así que no estaba en casa. Y mis hermanos, pues aver si acertáis. En casa de Eric o mejor dicho acompañando lo a su trabajo.

Llegamos al cabo de una media hora aproximada mente. No pudimos bajar del coche por culpa de la prensa, no me había acodado de que es mi padre. Pero el chofer nos acercó mas a la puerta. Entonces con toda la prisa bajamos. Pero tampoco conseguimos alejarnos de ellos.

-Señor Velazquez, viene acompañado de la señorita Beatriz, cuanto tiempo llevamos sin veros juntos ¿os ha parecido bien todo lo que esta pasando en nuestro país?
-Señor Velazquez, nos alegramos de poder hablar con usted queremos intentar informar a los ciutadanos de este país sobre...- algunos de los tantos periodistas que intentaban hablar con mi padre, pero el no dejó que continuasen.
-Siento no poder contestar a vuestras preguntas, tengo mucha prisa. Pero os prometo que are lo posible para contestarlas. Un gusto.

Y nos metimos dentro del edificio. No se como mi padre puede vivir alrededor de tanto periodista. Es muy agotador, lo peor fue que un tiempo iban detrás mía por culpa del tiempo que me tenia encerrada el estafador y mentiroso de mi ex novio. Si se podía llamar novio a una persona como esa. Yo les decía de todo a los periodistas en aquel entonces, me tenían muy arta. Pero ya había olvidado eso de que están detrás tuya.

Al subir hasta el quinto piso, donde mi padre tenia su oficina, nos encontramos con su mejor amigo el señor Delinton, el padre de mi quería amiga Aitana, y ella se encontraba a su lado.

-Beaa!! Que sorpresa! No sabia que ibas a venir, como ultima mente decías que era muy aburrido todo esto.- vino a darme un abrazo.
-Aitii!- era como le decía.- Ya, mi padre me dijo que viniera, para no estar en casa.- y luego nos separamos de nuestros padres y no dirigimos hacia un sitio donde nos gustaba ir, un balcón, se veía todo des de ahí. Nos sentamos en unas sillas que habían allí, pero antes fuimos a coger algo de beber, me moría de sed, y ella también.
-Y bueno Bea ¿cómo te va todo? De verdad que es muy fuerte volver a estar aquí las dos, otra vez.
-Pues si je je, muy bien, ¿y a ti como te va?
-Bien, con mi padre a todos lados, ya sabes.
-¿Aun sigues queriendo ser como el?- des de pequeña era su sueño ser política, y creo que lo sigue siendo.
-Claro que si, ¿y tu que?
-Ya sabes, mi padre me dijo que también era mi sueño, pero ahora no le veo mucho sentido, Bea Velazquez que sea una política como su querido padre.- dije esto ultimo con una voz diferente a la mía.
-Aii amiga, tu y tus cosas. Pero deja este tema y cuenta me hace una semana que nos vemos y no se nada de ti.
-Pues todos los días son iguales.
-Ya veo, novio, amigas, familia y vuelta a empezar.
-Pues si, ja ja. Así es mi vida.
-Ya bueno, pues yo te tengo que contar algo.

¿Y que iba a ser lo que me quería contar Aitana? Yo de esta chica me lo espero todo, a ver si me sale ahora con el tema de que se escapa con algún chico que le gusta, o la abra dejado embarazada, o quien sabe.

Joel:

Me habia despertado con un gran dolor de cabeza, y me quería quedar en la cama para estar mas tranquilo y que se me pase. Pero se escuchó a mis padres hablando y llamándome a mi y a mi hermana, para que bajásemos.

-¿Qué pasa padres?- les preguntó mi hermana menor, ella tenia dos años menos que yo, claro la menor de la casa, y a la que siempre le dan la razón. Siempre terminabamos peleando como el perro y el gato, y para no, si siempre le gusta meterse en mis cosas, entra a mi habitación sin mi permiso, cosas de esas.
-Isabel, ¿y tu hermano?- preguntó mi madre.
-Aquí estoy, ¿qué pasa?- les dije.
-Hijos tenemos que hablar.- empezó a decir mi padre.- Esta misma mañana me han dado la noticia...
-¿Que noticia?- volví a decir.
-Hijo, deja terminar a tu padre.- se metió mi madre a decir.
-Pues que, me han cambiado de sitio de trabajo.
-¿Cómo que te han cambiado de sitio de trabajo, padre?- volví a meterme, sin dejarlo terminar.
-HIJO!!- volvió a decir mi madre.
-Ya, madre, me callo.
-Bueno hijo, ya termino.- y siguió con su noticia de trabajo.- Me tengo que ir a trabajar a Alemania.
-¿Pero eso es bueno, no padre?- dijo esta vez mi queridisima hermana pesada.
-Claro que es bueno, hija.- dijo mi madre.
-¿Podeis ir al grano? ¿Qué pretendéis decir con todo esto?- dije.
-Me has pillado hijo.- continuó mi padre.- Pues, que nos tendremos que mudar.
-¿No estarás hablando enserio verdad?- dije.
-Tu padre esta hablando totalmente enserio, hijo.
-Pero yo no me pudo mudar. Mi vida esta aquí. ¿Y Bea?
-Ella lo entenderá hijo.- volvió a decir mi madre.
-No, no le puedo hacer esto. Yo me quiero quedar aquí. Puedo mudarme a vivir con ellos, sus padres me dejaran...
-Ni hablar Joel.- dijo esta vez mi padre.
-¿Pero por qué?- volví a insistir.
-Porque, mañana mismo nos vamos. Los billetes ya están comprados. Podéis empezar a hacer las maletas.- dijo mi madre antes de salir de casa.

¿Pero por qué me hacen esto? ¿Ahora cómo se lo digo a Bea?