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viernes, 28 de diciembre de 2012

Cap.11 Llorar por última vez




Beatriz


Me senté en la hierba del jardín, pero luego me eché y miré el cielo. Observé las nubes durante no se cuanto tiempo. Me vino bien porque no pensé en nada mas y me olvidé de todo durante ese tiempo. Pero luego noté que alguien estaba detrás mio mirándome. Al levantarme y girarme vi que era Eric. ¿Qué hacia aquí?

Pensaba que solo iba a venir cuando tocaba ir al medico, pero como siempre, no cumple con su palabra y hace lo que se le pegue en gana. Pero ya pasaba de eso.

No le di nada de importancia y volví a mi estado de antes, echada en la hierba y mirando el cielo, las nubes. Sin pensar en nada. No tenia ganas de acordarme de mi vida real. Quería meterme en un cuento y tener un final feliz, estar con mi príncipe azul, vivir el amor como dios mando, ser la princesa mas feliz que nunca... Pero luego tuve que volver a la realidad, gracias a que Eric habló.


-¿En que piensas?- dijo al ponerse a mi lado, sentado.

-En nada.- contesté sin demasiadas ganas, no necesitaba hablar de nada y menos con el. No quería contarle nada de mi vida personal. Solo será el padre de mi bebé, nada mas. Pero por lo visto piensa que puede haber algo entre nosotros, pero yo lo tenia mas que claro que no iba a pasar nada entre nosotros. Yo sentía dentro de mi que siempre será Joel, aunque será un poco difícil cuando se entere de todo esto.

-Puedes contarme.- volvió a hablar. Pero no contesté.- Vale, pues no me lo cuentes. ¿Cómo te encuentras?- dijo al cambiar de tema, algo que alegraba que hubiera echo.

-Bien, ya me encuentro mejor.- pero ni lo miré ni nada, seguía mirando las nubes.

-Me alegra que estés bien. No sabes que ganas tengo de que llegue el día cuando nos digan el sexo del bebe.

-Si, yo también quiero saberlo...- las veces que hablaba ahora mismo, hablaba mal. Como explicarlo, le contestaba algo fría, distante, sin ánimo. Y creo que al final se dio cuenta. Porque de repente se levantó y se puso delante mía.

-No me gusta verte así. Aunque digas que estas bien, no me lo creo. Se que estas así por Joel. Porque deseas con toda tu alma que ese bebé, - señalo mi vientre.- fuera de el. Pero no lo es, así que vete acostumbrando a verme a menudo aquí hasta que nazca el bebé. Porque cuando nazca, cada semana lo tendrá uno.- y se dio la vuelta para irse, pero al escuchar todo lo que me dijo me levanté y hablé.

-¿Qué estas diciendo?- se giró y se acercó a mi.

-Lo que escuchaste, no pienso repetirlo dos veces. Al principio te entendía. Pero ya no aguanto mas, no aguanto como me tratas ultimamente, no aguanto verte triste por ese tío que te dejó, mete te en la cabeza que ya no esta, a saber cuando volverá. Y a saber si quera estar contigo después de que se entere que tienes un hijo mio. Porque esa es la verdad, es mi hijo, ni tu ni nadie me lo quitará. Me da igual que tu padre sea un importante político, porque el me entenderá, por lo que me habló. Es padre, y sabe como me sentiré. Así que fin de la discusión, todo esta decidido. Y te lo digo ahora para que luego no me digas que no te avisé cuando nazca y me lo quiera llevar conmigo.- dijo enfadado y yo sin abrir la boca.

No podía comprender lo que me estaba diciendo. Bueno si, pero me entraban ganas de llorar. No se si de tristeza, de dolor o de cualquier otra cosa. No aguantaba la sensacion de que me quitara a mi bebé durante una semana. Eso no lo podría permitir. Lo demás ya me daba igual, si quiere estar conmigo Joel, pues estaremos juntos si no, pues será el fin de nuestra relación. Eso ya no podía hacer nada mas.

Cuando quise hablar se largó rápido y no aparicio. Yo me quedé fuera durante un rato, podía sentir como mis lágrimas caían una por una, y seguramente tenia los ojos rojos y las mejillas llenas de agua. Pero justo en ese sitio, me limpié toda la cara y hablé en voz alta.

-No lloraré mas por nadie. Ni por Joel, ni por Eric, ni por nadie. Estoy harta de como me tratan, como me hablan. SE ACABÓ. Ahora seré fuerte, cuidaré a mi bebe, que será lo mas importante para mi.

Entré en la casa y me crucé con Matias, no quería volver a discutir con nadie así que no hablé y subí las escaleras para ir a mi habitación.

Pero al cerrar la puerta, entró el y se quedó delante mía mirándome.

-¿Qué pasó?- dijo algo preocupado, pero no quería hablar para nada.

-Nada, quiero estar sola, deja me.- dije al darme la vuelta y sentarme en la cama.

-Pues no te dejaré sola hasta que no me cuentas que pasó allí fuera.- dijo al señalar la ventada donde se veía el jardín.

-Que no pasó nada.- alcé la voz. Se sentó a mi lado.

-Ven.- dijo al abrazarme, iba a rechazar el abrazo, pero me sentí mejor estar protegida en estos momentos no se porqué. Así que lo abracé con fuerza y detuve las lágrimas que se me iban a salir dentro de nada. Pero por suerte si que cumplí y me estaba haciendo fuerte poco a poco, eso me gustaba.



Dentro de unos meses...



Pasaron los meses y me sentía mejor, la barriga me crecía mas y mas.. Me sentía inchada en ocasiones. Pero así era el embarazo. Mi prima llegó hace una semana feliz, porque ya había decidido la fecha de su boda. Iba a ser dentro de dos meses, justo cuando ya tendría que nacer mi hija. Si, hace unos dos meses que fuimos al hospital para saber el sexo del bebé y será niña.

Tendré a una princesita. Estaba muy ilusionada. Mi madre me contó que ya tenia habitación propia, toda decorada. Cuando iba al hospital me pasaba por casa a visitar a mi familia y la habitación había quedado muy bien.

Deseaba ya que naciera para poder volver a mi hogar. No sabéis como necesitaba estar en mi propia habitación y todo eso.

Con mi primo estamos mejor. Tiene novia des de hace poco y esta feliz y yo me alegraba por el, eso era un problema menos del cual no me debía preocupar.

Por otra parte estaba Eric. Ya no podíamos tener una conversión normal, des de la discusión que tuvimos en el jardín de la casa de mis tíos. Solo me venia a recoger para ir al hospital y ya esta. Por una parte me alegraba, pero por otra no. Porque sabia que cuando naciera mi niña, al pasar una semana conmigo el se la llevará para su casa durante una semana.

No entendía muy bien porque lo hacia, ya que eramos vecinos y podía venir a verla cuando quería. Pero no podía hacer nada, mi padre estaba de acuerdo con eso.

Y también esta Joel. Que me llamaba muy a menudo para ver como estaba y tal. He tenido que mentir lo en muchas ocasiones. Como por ejemplo que hacia en casa de mis tíos, el instituto, también quería un día que me hiciese una foto para verme ya que me echaba de menos. Y tenia que mentir le porque había cambiado mucho mi físico. Des de que estaba embarazada no había engordado mucho, tenia solo barriga, pero mi cara cambió algo.

Me alegraba hablar con el. Pero tenia un único problema. Quedaba poco para que volviera aquí, cuando se entere de que tengo una bebé, no me hablará. Porque me dirá de todo y lo mas importante, me dirá que porque no se lo había contado las veces que hablabaamos. Tenia miedo de que llegase el día de verlo cara a cara. Pero ya no podía dar vuelta atrás.


Acabe de salir de la ducha y buscaba algo para ponerme. Íbamos a ir a cenar con mi prima y su marido. También se apuntó Matias. Así que me quería poner un vestido, pero al final me decidí por unos vaqueros y una camisa de premamá, unas bailarinas y la chaqueta por si empezaba a hacer frió. Algo normal y cómodo.


-Bea, ¿lista?- se escuchó mi prima que estaba fuera esperándome.

-Si, ya salgo.- abrí la puerta y me la encontré.- Que guapa.- dije al verla con un vestido super bonito. Le quedaba estupendo.

-Gracias, tu también.- dijo sonriendo me. Puso su mano sobre mi barriga.- No sabes como deseo yo también ser mamá algún día.

-Lo serás muy pronto.- le sonreí y bajamos para abajo.


Matias y su futuro marido estaban en la puerta esperando. Nos montamos en el coche y fuimos a un restaurante elegante. Por suerte no encontramos conocidos.

Se me olvidaba contaros sobre la prensa. Pues, des de que me vine con  mis tíos, dejaron de publicarme en revistas, periódicos o television. Creo que se olvidaron de mi pequeño problemita, o eso esperaba.

Pero seguro que cuando vuelva  a mi casa con mi niña, todo volverá a empezar. Espero que no me complique la vida.

Llegamos al restaurante y nos sentamos en una mesa de cuatro, pidieron vino para brindar, pero yo tenia que beber un refresco o zumo. Ya que no puedo beber alcohol, que mal, pensé. Pedimos también algo de comer, me moría de hambre.

La verdad que no entendía como no podía engordar, si no paraba de comer. En cada media hora tenia que ir a la cocina para buscar algo de comer, que si papas, que si un bocadillo, que si eso que si lo otro. Lo primero que pillaba.


-Ya queda poco, para la boda y para que nazca esa pequeña bebita.- habló de repente mi prima, yo sonreí y por lo que vi todos soltaron una sonrisa.

-Si, queda muy poco. Tengo unas ganas de volver a mi casa.- dije al tomar un sorbo de mi coca-cola.

-¿Ya te quieres ir tan rápido?- habló mi primo.- Me había acostumbrado a tener a mi prima favorita embarazada en casa de un lado para otro.

-Si me aburría que quieres que hiciera. - dije riéndome.- Necesito volver con mis padres, amigos. Ya sabes..- bajé la vista.

-Y también deseas que vuelva Joel ¿no?- al escuchar eso, lo miré.

-No se si quiero que llegue el día de que lo vea cara a cara.- mi prima me miró y puso su mano sobre la mía.

-Sabes muy bien que llegará el día, tu solo te tienes que relajar y no pensar en eso. Ahora tienes que cuidar a una princesita.

-Si, tienes razón.


Comimos, hablamos, reímos... La verdad que me lo pasé muy bien. Creo que necesitaba divertirme un rato y me vino muy bien la cena. Volvimos a casa y me puse el pijama, ahora ya estaba cansada, tenia que dormir. Mañana iba a ser un gran día. Pero justo cuando me eché en la cama y me tapé. Me vino un mensaje en el móvil.

Cogí el móvil y abrí el mensaje. Era de Joel.

Mi chica guapa, te tengo una sorpresa. Mis padres me dejaron volver antes de lo previsto. En una semana estoy allí. No sabes que ganas tengo de volver a verte y besarte.

Te quiero princesa. Hasta pronto, buenas noches.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Cap.10 Poco a poco




Al rechazar al final el abrazo que me había dado se me quedó mirando confundido. Me limpié las lágrimas, cogí todas las revistas o periódicos de mi cama y las tiré.

-No tenias que haberme traído todo eso!- dije, se me quedó mirando todavía mas confundido por mi reacción, y era lo primero que pude hacer después de todo esto.
-¿Qué te pasa? Solo quería traerte esto para que sepas como esta todo allí fuera.- dijo señalando para la puerta.- Pero se ve que el embarazo te esta afectando mucho.
-Basta Eric, no aguanto que me hables así y te dije que no quería verte mas.- me giré y me quedé pensativa en todo mi vida.
-Y yo te dije que allí dentro,- dijo al tocar mi barriga.- esta mi hijo. Y no permitiré que me separes de el.- volví a girarme para mirarlo.
-Me voy de la ciudad, espero que lo entiendas. Y no me interesa lo que publiquen de mi, ya estoy acostumbrada a todo eso.- se levantó y se puso enfrente de la ventana.
-Lo sé. Me lo contó tu madre, pero también me dijo que podía ir a visitarte. ¿Por qué estas acostumbrada?- y se giró hacia mi.
-Solo una vez al mes para ir a la consulta, nada mas. Pasadas experiencias.- y volvió a girarse hacia la ventana.
-Ni sueñes que solo iré un día al mes a visitarte.- se dio la vuelta y se fue. Me había dejado con la palabra en la boca.

Pasaron los dias... Y ya hoy me iba para la casa de mis tíos, por fin llegaba el día de salir de aquel hospital. Mis padres se despidieron de mi y mis hermanos también, los echaría mucho de menos. Mis cosas ya estaban en el coche, el chofer ya me estaba esperando en el parking del hospital. Bajé por el ascensor y me abrió la puerta. Yo entré, al rato me había despertado para decirme que ya habíamos llegado. Me había quedado dormida durante todo el camino, pero estaba bien. Des de que estaba embarazada me entraba sueño cada dos por tres.
Me abrió la puerta para salir y a la puerta vi a mi tía que me estaba esperando con los brazos abierto como siempre. Le di un fuerte abrazo y entramos a la casa. Mis primos no estaban y era lo mejor. Por mi primo digo. Y mi tío estaba trabajando.

-Me alegra tenerte aquí princesa.- dijo mi tía y dirigirnos hacia la cocina, tenia un poco de hambre y ella lo intuía.
-Y a mi me alegra estar aquí..- nos sentamos en las sillas de la cocina y me cogió de la mano.
-Se que tienes miedo por todo esto, es muy difícil estar embarazada a tal edad.- yo solo sonreía.
-Si tía, es muy difícil pero ya me estoy acostumbrando poco a poco. Por lo menos tengo a una familia como vosotros que esta allí apoyando me en todo.- ella sonrió al escuchar eso y se levantó.
-Bueno me alegra saberlo. Quiero que sepas que cuentas conmigo para todo.- entonces me trajo un plato con comida, y de mi favorita.- Espero que tengas hambre porque lo hice con todo mi amor.- sonrió.
-No sabes cuanta.- y empecé a comer. Estuvimos hablando hasta que terminé de comer. Luego me acompañó a la habitación donde iba a estar durante el tiempo que me quedaría aquí.
-Seguro que estas cansada, te dejare. Cuando quieras puedes bajar.- dijo al cerrar la puerta.

Yo me eche en la cama y comencé a dormirme poco a poco. Tenia sueño, como ya había dicho el embarazo me daba sueño cada dos por tres.

Me acosté y en un segundo ya me había dormido.

Después de unas tres horas, lo sé porque miré el móvil y vi la hora. Era ya de noche. A saber luego cuando tenga que volver a acostarme si tendré sueño. Me di una ducha rápida y me puse algo de ropa cómoda y bajé a la cocina a comer algo, que tenia un hambre!

Al entrar en la cocina, alguien salia y me choqué, nos chocamos. Al ver quien era vi a Matias, mi primo. No se como habrá reaccionando con la noticia, si me iba a hablar o algo.

Pero no fue lo que me esperaba, de repente, se separó y se fue. Me dejó ahí sola en la cocina, sin pronunciar ninguna palabra, sin pedir perdón por el choque, o al menos un ''hola, como estas prima?'' nada de nada. Este chico esta loco, seguramente estará enfadado por lo de la ultima vez que nos vimos y mas que nada por lo que había pasado y rechazarlo.

Es que somos primos, no puede haber nada entre nosotros. Que no me vaya a marear.

Pasé del tema y abrí el frigorífico. Me hice un bocadillo. Mmm que rico!!

Después de acabar me fui al salón para ver si estaban mis tíos, pero me encontré a mi primo, no quería otro incomodo silencio o sin pronunciar palabra, así que quise hablar y preguntar por sus padres, ya que de otra cosa no había de que hablar. Me senté a su lado en el sofá y el pasó de mi, mirando la tele.

-¿No me vas a hablar por el resto de nuestras vidas o que?- dije al mirarle.
-No es eso.- dijo sin mirarme, pero yo no aparté la mirada de el.
-¿Entonces que es? Es como si no nos conociéramos...
-Sabes perfectamente por qué es.- dijo al cambiar de programa con el mando.
-Por dios Matias, si es por lo del beso, sabias perfectamente lo que era, SOMOS PRIMOS.- alcé la voz con eso ultimo. Entonces por fin se giró y me miró a la cara.
-Cuando me dijiste que sentías algo por mi, también eramos primos, pero no te importaba, y ahora que hago yo algo entonces cuentas eso ¿no?
-A ver, vamos  a ser sinceros, eramos pequeños cuando te lo dije, no se como puedes acordarte todavía de eso.
-Si claro, tu pon escusas.- y volvió a poner su vista hacia la tele otra vez.
-Ahora soy yo la que pone escusas...


Otra vez ese silencio incomodo, no dijo nada después de que le dije la verdad, no quiso hablar hasta por lo menos una media hora. Una media hora en silencio, que solo se escuchaba la tele encendida, nada mas.

Pero después de un rato, se ve que había recapacitado y habló al fin, cambiando de tema claro está.

-¿De verdad que estas embarazada?- dijo al mirarme demasiado incomodo. Y una pregunta que no me esperaba para nada.
-Si.- dije como si fuera lo mas normal del mundo, porque ya me estaba acostumbrando, así que me daba igual quien se entere y quien no.
-¿De Joel?- al decirme ese nombre, todos nuestros momentos pasaron mi cabeza.

Todos lo recuerdos que tengo de el, la primera sonrisa, el primer beso, la primera caricia, la primera cita, idas al cine, cogidas de la mano, citas... todo, me acordé de todo. Y ahora si que se había acabado la única oportunidad que quedaba tener con el, y todo gracias a un embarazo inesperado y justo mi primera vez.

Si señores, mi primera vez fue con Eric, y termino embarazada. Si es que soy muy lista, por unas cosas si, por otras no tanto, pero me daba igual. Ya todo me daba igual, menos una sola cosa. Que aun que supiera que ya estaba todo perdido, todavía tenia un poco de esperanza, por si me perdonase. Si, que espero estar alguna vez, otra vez con mi Joel. El amor de mi vida, el único que amé de verdad y seguiré amando toda mi vida.

Un poco difícil, ya que solo tengo dieciséis años, pero eso me daba igual. Tenia bastante claro que lo quería demasiado, y eso no podía cambiar.

-No, por desgracia no es de Joel.- me puse triste por recordar todo y recordarle a el. Cuanto me hubiera gustado que este conmigo, que fuera el padre de mi bebé, que este a mi lado apoyando me en todo, toda decisión que haga..
-¿Y de quien?
-Me estas incomodando con tanta pregunta ¿sabes? Pero me da igual que lo sepas o no, ya que va a estar viniendo por aquí cuando se le apetezca. Eric, mi vecino.- dije al fin.
-Solo quería tener un poco de conversión. Pero has caído muy bajo.
-¿Perdona?- ¿que quería decir con eso de que había caído muy bajo?
-¿Con el vecino? ¿En serio? Piensa un poco, nadie se acuesta con su vecino o vecina.- y quitó su mirada de mi.
-A ver, ¿crees que todo el mundo es como tu? Pues ya te estas equivocando.- no quería discutir, y era lo que estaba por empezar. Así que me levanté y quise ir al jardín para despejar me un rato y dejándole con la palabra en la boca.

No iba a aguantar umillaciones o lo que se le venga por ahí.


Joel


Ya quedaba poco. En tan solo unos once meses o diez volveré a ver a mi chica. A la chica que mas quiero  y querido.

La echaba tanto de menos, que hubo una vez que me daban las ganas de coger el avión y volver.

Volver a estar con ella, sonreír, porque des de que estaba aquí se me fue la sonrisa, y mis padres como siempre no se enteran de nada.
La única es mi hermana, pero no tiene nada que poder hacer para que este feliz. Solo tenia que esperar esos meses, esos meses que cambiarían mi vida a algo bueno.

Tenia unas ganas de que el tiempo vaya se mas rápido, como algunas veces dices,''quiero congelar el tiempo'' pues yo quiero lo contrario en estos momentos.

Quiero darle a un botón y que vaya mas rápido todo, los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses...

Pero yo era fuerte, y se que podré esperar a que llegue el día. Bien que pude llamarla alguna que otra vez para escuchar su voz, su dulce voz. Pero la veía mal, diferente, no era la misma.

Y ella no me lo ha demostrado, pero ya la conocía bastante bien para saber que había cambiado.

-Joel, deja de pensar en Bea.- se escuchaba decir mi hermana, que había entrado en la habitación, yo echado en la cama y mirando el techo. Como cada día.
-¿Qué pasa ahora?- seguía con lo mismo.
-Nada, quería ver que hacías, pero se me pasó por la cabeza de que ibas a estar igual que siempre. Pensé que ya todo cambió y que ibas a disfrutar de estos meses..- dijo al sentarse a mi lado, pero a mi no me dieron las ganas suficientes para sentarme, así que seguí echado.
-Gracias por preocuparte, pero no tienes por qué. Estoy bien, mal pero bien..
-Venga, sal y conoce a gente, ve de fiesta, disfruta de tu estancia aquí por favor.- se levantó y me dejó.

No le hice caso, así que me quedé en la misma estructura que antes. Con mis pensamientos.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cap.9 Otra complicación

Bea:

Ya de verdad que no aguantaba ese hospital, bien que mi madre comenzó a trabajar y venia a visitarme de vez en cuando para no estar sola, pero ya eran las cinco de la tarde y estar en esa cama sin poder levantarme fue bastante difícil. Hablé con mi medico para que me dijera cuando podría volver a casa pero me dijo que seria mejor quedarme aquí el tiempo que haga falta para que mi bebé no estuviera en peligro de morir. Así que por el hago esto y me aguanto. Puse la tele un rato porque si nos me moriría del aburrimiento, al cabo de un rato alguien entró a la habitación, al ver que era Eric, seguí mirando el programa que había puesto para perder el tiempo y ni le hice bastante caso. El solo se acercó me dio un beso en la frente y se sentó a mi lado.

Ya eran las ocho de la tarde, tres horas a mi lado sin hablar ni yo tampoco le decía nada, solo se escuchaba a la gente hablar de fuera y de la television. Pero no aguantaba mas, apagué la tele y me quedé mirándole.

-¿Por qué viniste?- dije con un tono no muy frio, para no volver a la pelea del otro día.
-No pude venir estos días y vine hoy.
-¿Ocupado con la novia? Pues haberte quedado con ella, porque aquí nadie te necesita.- vale, reconozco que me pasé un pelin.
-¿Celosa?
-¿Yo celosa? ¿Qué dices? No te necesito aquí.- ¿me había puesto de verdad celosa? No entiendo ya ni lo que me pasa.
-Tu puede que no, pero mi hijo si.
-¿Me lo piensas quitar al nacer?- pregunté un poco preocupada.
-¿Te crees que podría hacerte algo así?
-No se, ya de ti me espero cualquier cosa.
-Pensaba que me conocías.- dijo al levantarse y empezar a ir de un lado para otro en la habitación.
-Te conocía, tu lo has dicho. Ahora ya no tanto.
-¿Y por qué lo dices?- siguió haciendo lo mismo.
-Por nada.- quise pasar de tema.- ¿Y por qué no viniste estos días a ver?
-¿Ahora te importa?
-Pues, no la verdad. Pero bueno..
-Tenia sesiones de fotos.
-Ah.- no supe que mas decir.
-¿Te apetece algo de comer?
-No.- si que me moría de hambre, pero no quería que se quedara mas conmigo. No aguantaba demasiado su presencia.
-¿Segura?- estuve pensando si decir si, pero se escuchó que mi barriga decía lo contrario.- No hace falta que contestes, ¿qué te apetece?
-Nada.
-Venga Bea, no seas así, el bebe tiene hambre y te lo acaba de demostrar, deja tu orgullo de un lado y dime que te apetece comer.- me quedé, sin comentarios al escuchar lo que dijo.
-Pizza.- dije por decir algo. Entonces se fue y al cabo de media hora llegó con una pizza en mano.
-Aquí tienes.- la puso en la mesita que tenia al lado y empecé a comer.
-Gracias, pero no tenias por que..
-Voy a cuidaros a los dos, eso ten lo por seguro.- dijo sonriendo sentándose a mi lado.

Durante todo el tiempo que comí no abrí la boca ni el tampoco. Otra vez un silencio asqueroso, que no podía seguir aguantando. Pero alguien llamó al móvil, así que lo cogí.

-¿Hola?
-Bea, hola, ¿cómo estas?- escuché otra vez su voz, la que me encantaba escuchar.
-Muy bien ¿y tu?- dije al seguir comiendo mi ultimo trozo de pizza, y Eric mirando la tele.
-Bien, ahora que hablo contigo. No sabes como te echo de menos.
-Y yo a ti también. Pero dime ¿y eso que me vuelves a llamar?- entonces Eric se me quedó mirando.
-Bueno, ya se que te llamé hace poco, pero quería escuchar tu voz...
-Por mi no hay problema, es que se me hace raro.
-¿No te agrada que te llame?
-No he dicho eso, pero cuenta me ¿cómo te va en Alemania?- entonces si que se dio cuenta que estaba hablando con Joel..
-Esta todo bien por aquí, pero un poco aburrido. Todavía no conozco a casi nadie. ¿Y por ahí como va todo?- madre mía, ¿ahora que le digo? Estoy embarazada de mi vecino, no se como pasó pero yo te quiero a ti y lo sabes. Es que... y entonces la liaría. No puedo decirle eso, tengo que pensar en algo, pero.. Cuando llegue se enterará de cualquier manera, entonces ¿qué hago? No se me ocurre nada.
-¿Por aquí? ¿Cómo va todo? Pues..- Eric no paraba de mirarme, y con lo nerviosa que me había puesto ahora estaba mas.
-¿Estás bien? Te has puesto nerviosa.
-¿Yo? Si, estoy bien, es que.. pensaba..- que lío me estoy metiendo dios.- bueno no pensaba es que estaba aquí mirando la tele y vi algo y por eso me puse así.- bien, bueno mas o menos.- Aquí esta todo bien, como siempre.
-Ahh.. ¿algo nuevo que contar?- ¿pero que le pasaba, es que sabia algo que me estaba poniendo a prueba o que?
-No.. nada nuevo que contar.- ¿Por qué tengo que ser tan tonta?- Bueno me tengo que ir, estoy un poco cansada.
-Vale, cuida te preciosa. Te quiero.

No pude seguir escuchando mas así que colgué el teléfono. Y el otro mirando.

-Deja de mirarme así por favor.
-Perdón, es que no me esperaba que estarías hablando con Joel.
-Yo tampoco me esperaba todo esto.. ¿Puedes irte? Creo que ya puedo arreglármelas.
-Bea...- ni le dejé decir nada.
-Ni Bea ni nada, por favor, quiero estar sola.- dije lo mas educada que pude.

No estaba enferma para que estén conmigo todo el rato. También quería estar sola, pensar en todo esto. Por poco pierdo a mi bebe, a mi querido bebe. Cuando Eric se fue y me quedé sola en la habitación acaricié mi vientre y comencé a dormirme poco a poco. Tenia que ser fuerte, tenia que cuidar a la cosita mas hermosa que llevaba dentro de mi, ni podía cometer ninguna locura para hacerle daño. Seria algo imperdonable para el resto de mi vida..

Al día siguiente cuando me desperté estaba mi madre al lado mio mirándome.

-¿Qué pasa mamá?- pregunté algo preocupada por su cara.
-Nada hija.- dijo al poner una sonrisa.
-No te creo, pasa algo y no me quieres contar.
-No te puedo mentir, igualmente te enterarás de cualquier manera..
-¿Qué pasó?- ya me puse nerviosa no sabia que me iba a decir en estos momentos.
-La prensa se enteró de tu embarazo.
-¿QUÉ? ¿Pero como fue eso posible?..
-No lo se hija, pero ya todos los periódicos, revistas, canales de television.. hablan del embarazo de la hija del político mas importante.
-Dios mio, papá estará fatal. Esto le estará perjudican do bastante.- ella se acercó mas a mi y me dio un abrazo.
-¿Como puedes decir eso cariño? Tu padre te quiere y tu y tus hermanos son lo mas importante para el. Pasa de todo lo que dicen, solo se preocupa por tu bien. Y hemos decidido una cosa.
-¿Qué decidisteis?- se alejó un poco y me acarició la cara.
-Pensamos que estaría bien que te vayas a casa de los abuelos. Allí estarás mas tranquila y relajada con tu embarazo.
-Pero mamá..- no me dejó decir nada.
-Cariño, por favor es por tu bien y el de tu hijo. O si quieres puedes irte a casa de los tíos, ellos viven fuera de la ciudad y también puedes estar tranquila.- la verdad que prefería mas estar con mis tíos por mi prima que irme con los abuelos. Quiero a mis abuelos pero es que viven muy lejos y no podré venir a visitar a mis amigos. Y no podía ser eso.
-Vale, quiero ir con los tíos. Creo que estaré mejor allí y así no estoy muy lejos de vosotros.
-Me parece bien, así Eric podrá ir a visitarte y llevarte al hospital para tus consultas.- eso si que no me gustó para nada. Si me alejan de aquí también quiero que me alejen de todo esto, y de Eric también. Mi madre se dio cuenta de lo que estaba pensando por mi cara.- Hija, es el padre del bebe, no puedes separarlo de el. No lo permitirá..
-Lo se mamá, pero Joel si se entera se va todo al garete. ¿Es que no lo entiendes?
-¿Que tiene que ver Joel en todo esto?- entonces se me quedó mirando confundida. No le había contado que he estado hablando con el estos últimos días.
-Pues que, no sabe de que estoy embaraza y de MI VECINO. He estado hablando con el estos días, me ha estado llamando... para ver como estaba todo por aquí.
-¿Y tu le mentiste?
-No le mentí, solo que.. no le dije algunas cosas. Pero volvamos al tema de antes ¿cuando me dan de alta?- estaba un poco enfadad, pero no quise pelear.
-Pues mañana quieren darte de alta, pero tienes que cuidarte muchisimo. Cualquier daño que tengas o problema le puede perjudicar al bebe.
-Vale mamá, te prometo como se lo prometí a mi bebe, lo cuidaré mucho, no are nada para que le pase algo.
-Me alegra que pienses eso así que esta todo arreglado. Mandaré a que te hagan el equipaje, nada mas salir del hospital te vas para la casa de los tíos. Yo hablaré con ellos ahora mismo para avisarles. - dijo al levantarse y salir por la puerta. Otra vez me quedé sola y pensativa.

Ahora iba a vivir durante un largo tiempo con mi primo, la ultima vez que nos vimos fue algo bastante complicado todo y ahora a saber como será nuestra relación. Des de entonces no hablamos ni tampoco se si hablará conmigo o yo con el.. Una historia bastante complicada. Pero que iba a hacer, la única forma de que mis padres estén tranquilos. Después de un rato llegó algo raro y con un par de periódicos y revistas en mano. Se sentó al lado mio y me puso todos los papeles en la cama. Solo pude leer algunos títulos te las portadas.
''Beatriz, hija del político Velazquez embarazada'' ''Beatriz embarazada'' ''Hija del político mas importante del país embarazada'' ''¿Embarazada del novio u otro?'' Algunos de los títulos que había logrado leer. Lo que mas había dolido fue el ultimo que había leído, ese no podía aguantarme mas y me había puesto a llorar, como nunca en mi vida.
Se acercó a mi y me limpió las lágrimas después me abrazó, un abrazo cálido, acojetador y por ultimo un abrazo que tenia que rechazar ya.

sábado, 27 de octubre de 2012

Cap.8 Escuchar su voz de nuevo

Familia Velazquez:

-Podemos ver a nuestra hija doctor?
-Claro, sigan me.
-Eric, será mejor que te quedes, luego puedes hablar con Bea, que seguro que lo necesitareis.
-Si claro, vayan.

Beatriz:

Cuando me desperté me encontré en una cama, en una habitación, ¿estaba en el hospital? ¿Qué hacia aquí? ¿Qué me pasó? Mil preguntas rondaban por mi cabeza, pero luego aparecieron mis padres.

-¿Qué me pasó?- pregunté al ver que se acercaron.
-Te caíste por las escaleras.- dijo mi madre al sentarse a mi lado y empezar a acariciarme.
-¿Y mi bebé?- pregunté, pero no me decían nada.- Mamá, mi bebé, ¿le pasó algo? ¿Por qué no me dicen nada?
-Tu bebé esta bien cariño, tuvisteis mucha suerte los dos..- dijo al fin mi padre.
-¿De verdad?
-Si, hija. Pero..
-¿Pero qué?
-Eric se enteró por el medico..
-¿QUÉ?
-Mejor le llamamos y así habláis todo.
-No, espera, no me dejéis, aun no estoy preparada..
-Pero hija, si hoy fuiste justo a decírselo, ¿no?
-Si pero, ahora creo que hice mal, aun no estaba preparada.
-Hola Bea!- al girarme vi a Eric en la puerta, ¿habia escuchado todo?
-Mejor os dejamos solos, necesitáis hablar.
-Mamá, papá, esperar..- pero no me hicieron caso. No me atrevía mirar a Eric a la cara, pero sentí como se acercaba a mi, y se paró a mi lado. Yo solo tenia la cabeza boca abajo.
-¿Por qué no me lo dijiste antes?
-No quiero hablar de esto..
-Bea, por favor, no seas tonta. Sabes bien que estaré contigo y con el bebé siempre, nunca os abandonaré.
-No es ese el problema.
-¿Entonces cuál?
-Es que cuando te lo quise decir no me dejaste. Así que no pasa nada. Ninguno de los dos te necesitamos.
-Eso fue porque no sabia que iba a pasar algo así. ¿Por qué me dices eso?
-Porque es la verdad. Solo estoy embarazada nada mas, y tu serás el padre pero no te necesitamos. Así que vete y deja me sola.
-No tienes derecho a hablarme así, fui yo quien estuvo contigo cuando se fue Joel y ahora ¿me lo pagas así?
-No te compares con Joel. Ojalá fuera él..- pero no me dejó terminar la frase.
-Ojalá fuera el, el padre ¿no? Tan mala persona soy para ser el padre de tu hijo?
-No quería decir eso..
-Si que lo querías decir, no te entiendo.
-No necesito que me entiendas, solo quiero que me dejes.
-Pues no te daré el gusto, estaré contigo todo el tiempo que haga falta.
-Ni lo sueñes.
-Por poco pierdes a mi hijo, y no dejaré que vuelva a pasar. Así que te cuidaré todo el rato.
-No me puedes hacer eso.
-Si puedo, como tu lo hiciste conmigo.
-Eric, basta! ¿Es que no me entiendes?
-Te entiendo perfecta mente, pero no puedes prohibirme alejarme de mi propio hijo.
-El todavía no ha nacido, ¿qué te preocupa?
-Que le pase algo, por eso te cuidaré.
-No necesito que me cuides, deja ya eso. Quiero que me dejes, vete lejos, no te quiero volver a ver.- y empezaron a llenarse mis ojos de lágrimas..
-Me iré, pero volveré mañana. Y no te alteres, puede pasar algo al bebé.
-DEJA YA AL BEBÉ!!!! BASTA!!!

Se fue y dio un fuerte golpe a la puerta. Me dolió hablar con el así, pero no quería que se enterase por otra persona. Y la verdad no lo necesitaba para nada, no quiero que este conmigo solo por el bebé. Mi hijo no necesita a un padre, tiene suficiente conmigo y con mi familia. Pero Eric es cabezota, no puedo cambiar eso. Lo que no puedo hacer es estar con el mas de lo esperado. Cuando lo vi con esa tal Nuria sentí algo que no me explico, pero no quiero saber de que se trata, porque si es lo que me estoy imaginado, no dejaré que suceda.

Estuve pensando un bueno rato hasta que escuché mi móvil sonar, lo cogí sin mirar quien podría ser.

Eric:

Salí de esa habitación porque no aguantaba mas la pelea, no entendía nada, ni porque me trataba así ni porque no me deja ayudarla.. Quería quedarme en el hospital pero no quiso así que tuve que irme a casa a descansar un rato, mañana tenia una sesión de fotos y era bastante importante.
Llegué a la casa, me di una ducha, me acosté en la cama y no pude lograr dormirme. Daba vueltas y vueltas en la cama y no contenía el sueño, estuve pensando todo el tiempo en Bea, yo la quería, bueno no se cuando pasó pero me había enamorado de ella por completo. Se que antes solo eramos amigos y así empezamos a quedar, pero de un día para otro empezó a importarme y me dolió que así sin mas se aleje de mi, ahora ya se por qué pero entonces no tenia ni idea. Des de ese día no dejé de pensar en ella, había ocupado todos mis pensamientos. Y ahora que me enteré que vamos a tener un hijo será imposible quitarme la de la cabeza y del corazón.

Ya se que ella no siente lo mismo, pero no podía hacer nada, solo cumplir lo que me prometí, estar con ella y el bebé y no abandonar los nunca, aun que no me quiera no la dejaré por nada del mundo.

Casa de la familia Velazquez:

Habían tocado al timbre al ir y abrir eran las amigas de la señorita Beatriz. Avise a los señores y fueron a la sala de estar a hablar con ellas.

-¿Dónde esta Bea?
-Ella esta en el hospital.
-¿Qué le pasó?
-Tuvo un accidente, así que se quedará unos días allá.
-¿Podemos ir a verla? Es que hace bastante tiempo que no sabemos nada de ella y estamos preocupadas.
-Claro, es el hospital centrar, donde trabajo yo.
-Gracias señora.

Aitana:

Al enterarnos de lo que pasó con Bea fuimos directas para el hospital. Preguntamos a una enfermera cual era la habitación y fuimos para allá. Tocamos a la puerta y nos dijo que pasemos. Al vernos se puso bastante contenta, lo noté por la sonrisa de felicidad que puso.

Bea:

Que aburrido era estar en este hospital, pero al ver que mis amigas vinieron a visitarme me emocioné bastante.

-Hola chicas.
-Hola guapa.- dijeron todas  a la vez.
-Os echaba tanto de menos.- y vinieron a darme un abrazo.
-Y nosotras a ti. Estuviste desaparecida durante bastante tiempo ¿qué te pasó?
-Uff, si yo os contara, de todo.
-Pues cuenta, tenemos todo el tiempo del mundo, es fin de semana..
-La verdad es que es mejor que os enteréis de mi en vez de la prensa que pronto sabrá todo.
-Nos estas asustando Bea.
-Cree me, es de asustarse..

Les conté todo, se quedaron boqueabiertas al escucharme con atención. A la vez se sorprendieron muchisimo, nunca se imaginaron algo parecido y yo tampoco.

-No me lo puedo creer.- dijo una de ellas.
-Yo tampoco.. Pero que puedo hacer, ya nada.
-Que fuerte tía, embarazada de Eric, esto es.. pff.
-Ya ves, y lo peor fue ayer, tuvimos una discusión que ni te cuento..
-Me lo imagino, pobrecito. Pero reconozcamos que es bastante guapo, así que no te puedes quejar.
-Ja ja, la verdad que no, pero preferiría Joel que fuera el padre del bebé.
-¿Sabes algo de él?
-No sabia nada, pero ayer me llamó. No me lo pude creer, me quedé en blanco y no pude hablar casi.
-¿Y que te dijo?
-Pues que me echaba de menos, pensaba en mi, quería verme y hablar conmigo.
-Si el supiera que ya no podréis estar juntos.
-Si podemos, pero cuando se entere que estoy embarazada de otro, no tendré ninguna oportunidad.
-Ai Bea.. puedes contar con nosotras. Siempre estaremos contigo.
-Lo se Dulce, muchas gracias.. Os quiero muchisimo.
-Y nosotras a ti también preciosa.

Joel:

La echaba tanto de menos a mi princesa, la quería muchisimo para poder abandonarla. Pero no tenia otra opción, cuando la llamé y escuché su voz me puse como loco. La necesitaba, necesitaba estar a su lado, besarla, abrazarla, rozar su piel con la mía. Ver su sonrisa y esos ojos azules que me volvían loco. Pero no seria pronto, mi padre dijo que me dejaría volver pero cuando ya tenia edad suficiente y todavía me quedaban un año. Un año sin ver a mi chica, mi princesa, mi vida... Pero podía aguantar, la llamaría cuando pudiese para volver escuchar esa voz suya, tierna..

miércoles, 17 de octubre de 2012

Cap.7 ¿Estaba enamorada?

Hoy era un día bueno, hacia sol y la verdad no me quería quedar en casa encerrada así que decidí salir al jardín a dar un paseo. Me encontré con mis hermanos jugando como siempre y corriendo de un lado para otro. Yo solo me senté en un banco y comencé a observarlos. Me quedé pensando al mirarlos me acordé que algún día estaré observando a mi hijo jugar y correr por el jardín.

Lo que si tenia que hacer cuanto antes es decirle a Eric la verdad ¿pero cuándo? El no me dejó hablar y ahora si vuelvo a tartamudear como la primera vez, tampoco podré decírselo, entonces se enfadará conmigo.

Pasaron varias semanas, y me sentía en ocasiones mareada y es lo normal. Me sentía fatal después de cada vomito y mareo aun que lo peor era poder dar clases. Las ultimas clases no las pude ni terminar y todo por culpa de esos mareos. Pero reconozco que me va bastante bien, la profesora que me estaba dando las clases me dijo que si sigo así de bien podré terminar el curso antes que mis compañeros, así podré estar mejor cuando llegara el parto y tuviera a mi bebé conmigo. Se que es un poco raro hablar así, pero des de que me enteré estuve pensando y aun que fuera joven haré que mi hijo este feliz. Yo haré lo posible para estar con el, el mayor tiempo posible y cuidarlo. Seré buena madre, lo se.

Hoy di mis clases y me hizo un examen, al corregírmelo me dijo que había aprobado, después decidí ir a casa de Eric, tengo que decirle ya lo que esta pasando.

Fui hacia la casa y toqué al timbre. Me abrió una de las asistentas.

-Hola señorita. ¿Busca al joven?
-Si, ¿se encuentra?
-Esta en su cuarto con la señorita Nuria.
-¿Nuria?
-Si, una amiga del joven.
-Gracias, iré a verlo, tengo que hablar con el.
-Pase.

Aitana:

Hacia bastante tiempo que no veía a mi querida amiga Bea, la echaba de menos y le tenia que darle la noticia que hace poco me enteré. Por fin mi padre le dio una oportunidad a Santiango. Empezaron a entenderse poco a poco eso me alegraba. Pero tenia que contárselo a Bea, ella se iba a alegrar muchisimo con la noticia, pero no se que le pasó, no me contó porque al final no viene a dar clases con nosotras. Inés y Dulce también empezaron a preocuparse por eso decidimos que este fin de semana iremos a visitarla y hablar con ella para que nos cuente que es lo que pasó. Y si necesita nuestra ayuda en algo. Mi padre tampoco decía nada del tema, creo que el padre de Bea no le ha contado del tema, y cuando el le preguntaba algo siempre pasaba del tema. Y necesitaba saber que es lo que pasaba. Tampoco por la prensa pude descubrir noticias.

Bea:

Me dirigí hacia su cuarto, se me olvidó tocar y abrí la puerta, la expresión fue difícil, porque lo que vi me impresionó bastante. Eric se estaba besando con esa tal Nuria. Al verme los dos se me quedaron mirando sorprendidos.

-Perdón, no quería interrumpir, mejor me voy.- cerré la puerta y bajé las escaleras, con la prisa porque Eric fue detrás mía, me resbalé y me fui rodando por las escaleras, no reaccioné.

Eric:

Des de hace unas semanas comencé a salir con Nuria, fue raro porque eramos muy buenos amigos pero ella siempre se interesó por mi, y quise darle una oportunidad para ver si pasaba algo entre nosotros. Aun que se que será un poco difícil y todo por culpa de Bea, ella se clavó en mi corazón. Y nunca me pude olvidar de ella, pero no me quiere, solo estuvo conmigo o lo poco que pasó entre nosotros para olvidar a su Joel.

Des de hace unas horas me vino a visitar y estuvimos hablando, la verdad le empezaba a coger bastante cariño, aun que se que no la amaba. Cuando me besó sentí como si estuviera en esos momentos con Bea, pero no fue así y lo mas doloroso es cuando la vi en la puerta parada. Me había sorprendido bastante, nunca imaginé que iba a volver a la casa. La ultima vez que vino le dije que cuando se tranquilice y pueda contarme lo que quería entonces tenia que volver. Entonces era hoy el día. Al ver que se iba la seguí, pero ver como se fue rondando por las escaleras me quedé muy mal, no podía aguantar, tenia un dolor bastante insoportable en mi pecho. No entendía porque, si era por el amor que sentía o por otra cosa.

Fui corriendo y estuve gritando su nombre varias veces. Entonces le dije a María que llamase a sus padres y les dijera que la llevaría al hospital, no podía aguantar. Así que la cogí en brazos y la llevé al coche. Conduje con toda prisa, al llegar al hospital los médicos la atendieron rápidamente. En ese instante llegaron sus padres.

-¿Qué pasó Eric? ¿Cómo esta mi hija?
-No se, vino a mi casa y después se fue corriendo, se resbaló y cayó por las escaleras, no pude esperar que llegara la ambulancia así que decidí llevarla yo al hospital.
-Hiciste bien, espero que mi hija este bien, no quiero que le pasé algo malo.
-No le pasará nada ya verá.- dije.
-Dios mio, espero que no lo pierd..- dijo la madre pero no terminó la frase al ver que me quedé mirándola.
-¿Perder el que?
-No nada, quería decir ojala no pase nada malo.
-No, querías decir otra cosa.
-No Eric, tranquilo, es que estaba pensando en otra cosa y sin querer me equivoqué.
-No me mientas por favor señora.
-Ya viene el medico.- dijo el padre de Bea, y en ese instante me giré.
-Doctor..- dijimos todos a la vez.
-¿La familia Velazquez?
-Si, somos los padres.
-Doctor por favor ¿cómo esta mi hija?
-Hable doctor.
-Ella esta bien ahora..
-¿Cómo que ahora?
-Cuando llegó estaba muy mal, pero ya empezó a mejorarse.
-Doctor..- dijo su madre.
-¿Si señora?
-¿Y cómo está él?- ¿él? ¿de quién estarían hablando?
-El bebé esta bien, por poco lo pierde, pero tuvo suerte.- ¿bebé?
-¿De que bebé están hablando?- pregunté al fin de obtener una respuesta.
-Del bebé que esta esperando la señorita Bea.

Entonces me acordé de todo, ella estaba impaciente por hablar conmigo, y no le di la oportunidad. Lo bueno es que se salvó. Iba a tener un hijo con Bea, fue la mejor noticia que me podían haber dado. Pero ella estará pensando de mi lo peor, todo esto pasó porque me vio con Nuria. ¿Y si comenzó a quererme como la quiero yo a ella? Seria el hombre mas feliz del mundo. Pero tenia que hablar con ella, me tenia que explicar todo. Y todos esos mareos eran por eso. Dios que no le pasé nada a mi hijo, nunca me lo perdonaría, porque esta aquí por mi culpa.. Pero ahora tenia que decirle que ella y el bebé son lo mas importante para mi, y estaré con ellos por siempre. Tienen que confiar en mi, aun que espero que no me vuelva a rechazar como lo hacia algunas veces. Yo la amaba, la amo, y la amaré por siempre y eso lo tiene que saber.

jueves, 11 de octubre de 2012

Cap.6 Por poco

Cuando escuché que dijo un bebe me quedé flipada y lo peor de todo fue como se quedó mi padre, no se lo podía creer, creo que se iba a desmayar o algo.
-¿Estas seguro doctor?- insistió en saber mi padre.
-Si sr.
-Deja nos solos doctor, tengo que hablar con mi hija.
-Por supuesto.- el doctor se fue y nos quedamos solos.
-Papá, lo siento mucho.
-¿Quién es el padre? ¿Es Joel?
-No lo se.- si lo sabia, pero no quería decírselo. Seria muy mala su reacción.
-No me mientas.
-No te miento.
-Hija te quiero, y quiero que confíes en mi. Tu madre cuando se entere.. Pero reconozco que me sorprendió bastante todo esto, tienes dieciséis años..
-Papá..
-Ni papá ni nada, quiero que comas, no quiero que tengas esa enfermedad. Aguantaré que estés embarazada pero enferma, eso ya no.
-Te lo prometo.

Estuve todo un día en el hospital, mi madre cuando se enteró se quedó muy mal. Y normal, como dijo mi padre, yo era aun una adolescente. Pero me dolió cuando me preguntó si querría abortar. La verdad se que es malo y aunque no sea el padre que quería para mi bebe no quiero matarlo así. He estado pensando y prefiero tenerlo  a que lo mate. Pero la pregunta es si ¿debo decírselo a Eric? No se como reaccionará. Desde que estuve en el hospital estuvieron todos detrás de mi para que me coma todo y claro tomaron una decisión mis padres después de que les di la noticia de que iba a tener al bebe, quieren que no tenga ningún problema en el insti y me contrataran una profesora particular para que me de las clases en casa.

También estuve pensando si debería decírselo a Eric, total es el padre y cuando se enteré que estoy embaraza dudará y será peor. Pero primero se lo tenia que decir a mis padres, estuve preparándome varios días para darles la noticia y creo que se lo diré de sopetón.

-Hola.- dije al ir a su habitación donde estaban mis padres.
-¿Pasa algo hija? ¿Estas bien?- dijo mi madre preocupada.
-Estoy bien y no me pasa nada. Solo quería deciros una cosa.
-Claro di nos.
-Es un poco difícil de decir e incluso estuve preparándome para deciros esto.
-Me estas asustando hija.- siguió mi padre.
-El padre de mi bebe es...- no sabia si continuar, pero lo tendrían que saber. ¿Qué hago? uff- Eric.
-¿Qué?
-Eso.
-Pero..- mi padre no le dejó terminar a mi madre.
-Me alegro de que confiaras en nosotros hija. ¿El ya lo sabe?
-No, quería que lo sepáis antes.
-Hija ve a dormir, es tarde.
-Buenas noches.

Fui a mi cuarto y me eché en la cama, mañana tenia que decírselo a el, y no sabia aun como. Lo peor es que tenia miedo, sabia que iba a ser un padre bueno, pero ¿y Joel? Cuando se entere de que voy a tener un bebe de otro y a mi edad nunca mas podremos estar juntos. Pero que podía hacer no quiso que continuemos nuestra relación estaba sola, y el único que estaba conmigo era Eric.

Hoy me levanté, me arreglé y por supuesto tuve que desayunar. Mas tarde mi madre me quería llevar al medico para ver si ya había mejorado con la comida y si el bebe estaba bien. Al estar lista fui  a la casa de Eric, tenia miedo, pero no podía seguir mintiéndome a mi misma. Toqué al timbre varias veces pero nada. Iba a marcharame pero en ese instante me abrieron la puerta. Cuando me vio se quedó confuso ya que desde el desmayo no hablé con el ni el se quiso acercar a mi por si discutimos o algo.

-¿Estas bien?
-¿Por qué todos me preguntáis lo mismo? Estoy bien, si no lo estuviera estaría en mi cama..
-Pasa..- entré y me dirigí hacia el salón.- ¿Quieres algo para tomar?
-Nada, gracias.
-¿Te has vuelto a desmayar?
-No, pero a lo mejor me vuelve a pasar..
-¿Que te dijo el medico?
-¿Por qué tantas preguntas? Y a demás ¿cómo sabes que estuve en el medico?
-Me preocupo por ti, me lo dijeron tus hermanos.
-Ah.
-¿Y?
-Me desmayé porque no había comido nada. Pero no vine a eso. Te quería contar algo que te enteraras de cualquier manera y..
-Dime.
-Estuve pensando mucho en la decisión o que aria..
-Me estas preocupando.
-Es que es muy difícil decir esto. No se como reaccionarás.
-Bea.
-Vale, te lo diré pero antes será mejor que te sientes.
-No hace falta, dime que pasa.
-Esto..emm..m..esto..
-Ve al grano.
-Quiero decírtelo, pero no puedo.
-Bea, por favor. Me preocupas.
-Es que...- no me dejó terminar.
-Mejor ve a casa y descansa, cuando estés preparada para confiar en mi me lo contarás.
-Es que..- me volvió a interrumpir.
-Haz me caso.- y me acompañó a la puerta.
-Pero..- y tampoco me dejó terminar.
-Bea, por favor, ve a descansar. No hagas mas difícil esto.
-Eric, es que, no quiero que te enteres de otra forma..- tampoco me dejó terminar.
-No me enteraré de nada de lo que quieras decirme tranquila.
-Si, de la prensa..- siguió sin dejarme terminar.
-Bea, que no me enteraré, tu me lo contarás cuando puedas.
-Enserio tengo que..- y volvió a no dejarme continuar, no podía decirle nada.
-Adiós Bea, cuidate.
-Pero..- ya me había cerrado la puerta ¿y ahora que hago? No me dejó contarle nada. Pff

Me fui a casa y mis padres me preguntaron si ya se lo había dicho y les dije que no me dejó casi hablar porque cuando podía contárselo no pude y pensó que mejor seria otro día.

-Bueno, cuando puedas lo intentarás otra vez. Ahora vamos al medico que pedí cita.
-Si mamá.- nos fuimos hacia el hospital, lo peor es que esta vez nos seguía un coche y quien mas podría ser, LA PRENSA. Siempre están cuando uno no quiere. ¿Y si se enteran? Dios mio..

El doctor me volvió  a hacer unos análisis, estuvimos con mi madre un tiempo fuera esperando los resultados. Al cabo de una hora mas o menos vino a avisarnos que ya estaban. Subimos y fuimos a su despacho.

-Bea, vas muy bien. Ya estas mucho mejor que la ultima vez que estuviste aquí.
-Que bien.- dije con alivio.
-¿Y el bebe doctor?- preguntó mi madre.
-Bueno, el bebe..- no le dejé terminar.
-¿Le pasó algo a mi bebe?
-No, no es eso. Es que, al principio no se pudo alimentar mucho y por poco lo pierdes, pero ahora tienes que hacer mucho reposo. Estuviste muy débil y puede que ahora estés bien pero tienes que seguir recuperando te y que mejor que descansar, claro si no quieres perder al bebe.
-No, no quiero. Estaré en la cama el tiempo que haga falta.
-Así me gusta.
-Gracias doctor.- dijimos mi madre y yo a la vez.

Luego nos fuimos y al salir del hospital estaba todo lleno de cámaras y micrófonos. Me gustaba ser tan famosa por mi padre pero odiaba que todos estén detrás tuya. Estaban haciendo preguntas tontas, ¿que hacíamos en el hospital? ¿estaba acompañando a mi madre al trabajo?..

Mi madre se preocupó tanto cuando me desmayé que dejó de ir a trabajar, quería estar conmigo para ayudarme en lo que podía y ahora que estaba embarazada. La pena es que el doctor que me atendió era nuevo y ella no lo conocía mucho y el no sabe que ella trabaja aquí. Mi madre siempre estará conmigo en lo bueno y en lo malo, eso me gustaba pero no quería pensar en eso en estos momentos. Tenia que decirle ya a Eric todo, pero todavía no sabia como. Aunque ahora tenia que estar en mi cama unos días para no tener algún problema con el embarazo. Lo bueno de todo esto es que no solo cuando iba al colegio aprendí mucho con temas del embarazo sino que mi madre tiene muchos libros y cuando era pequeña me gustaba leer y aprendí muchas cosas. Asique con el tema del embarazo nadie puede decirme nada que no sepa. Lo malo es que me asusta un poco perderlo por culpa de los vomitos que tenia pero entonces no sabia que tenia un feto en mi útero. Por alguna manera me alegraba ser madre, siempre soñé con este momento aunque fuera muy joven todavía, espero ser muy buena madre, como la mía.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Cap.5 Me siento fea, horrible, gorda y triste

Me despedí de Joel y fue muy duro, nunca me había imaginado que la persona que mas quería se tuviera que ir tan lejos de mi. Era mi mejor relación que había tenido, pero como dicen las relaciones a distancia no funcionan y yo la verdad me gustaría intentarlo pero lo malo es que el no quería se lo dije antes de que se valla pero su respuesta era no. No quiere que sufriera mas, quiere que viva mi vida y conocer a alguien mejor, pero lo veo muy difícil eso.Estuve varios días encerrada en casa o mejor dicho en mi cuarto solo salia para dar alguna vuelta por el jardín y punto. Mi madre se empezó a preocupar muchisimo por mi, no comía ni tenia ganas. Venia a verme y siempre me decía ''venga Bea ve a dar una vuelta con tus amigas, no puedes estar en esta casa encerrada es malo. Seguro que conoces a alguien mejor.'' Pero yo no quería conocer a nadie porque nunca seria Joel. Yo solo lo quería a el.

Un día como hoy alguien tocó en la puerta de mi cuarto y me respuesta como siempre era ''no me molestéis quiero estar sola.'' Pero esa persona no me hizo caso y entró.

-¿Qué haces aquí Eric?
-Quería ver como estabas.
-Estoy bien, quiero estar sola, será mejor que te vayas.
-Venga Bea, tu madre se preocupa por ti y me pidió que venga a ver como estabas.
-Como te dije, estoy bien.
-Yo no te veo bien, tienes unas ojeras...
-Deja mis ojeras y vete, por favor.
-Me iré si me prometes que mañana vienes a acompañarme.
-¿A dónde?
-¿Entonces vendrás?
-No, solo preguntaba acompañarte a donde.
-Mmm mañana veras.
-Pues que te vaya bien.
-Te sacaré de esta casa ya veras..
-Adiós Eric.
-Adiós guapa.

Me eché en la cama y me puse a pensar, mi madre tenia razón, no podía seguir encerrada en la casa y mi padre también vino varias veces para pedirme que lo acompañe a su oficina pero no quise. También me estuvieron llamando todas mis amigos pero no les cogí el móvil, lo apagué.

Después de una semana..

Estuve quedando con Eric el por lo menos me entendía, la verdad es que seguía sin querer quedar con mis amigas, no podía verlas y encima me estarían preguntando todo el tiempo que pasa con Joel, en cambio con Eric no, el no me pregunta nada de eso cada dos por tres, intento olvidar todo cuando estoy con el. Siempre fuimos grandes amigos, pero esta semana nos conocimos mejor. La verdad el también había pasado por algo parecido así que sabia como me sentía. Esos días con el eran diferentes, y lo digo por una sola cosa. Hace dos días pase la noche en su casa. Y desde entonces me siento rara, no se si hice bien estar tanto tiempo con el o mejor dicho acostarme con el. Suena raro lo se, solo tengo dieciséis años pero pasó. No puedo hacer ya nada mas. Tenia que volver a mi vida anterior. Así que decidí llamar a Aitana hoy. Ella me dijo que habían quedado todas para ir a una fiesta esta noche, yo no quería pero al final terminó conviniéndome.

Era una noche loca, me presentaron a tantos chicos que mi cabeza podía estallar en pedacitos. La verdad es que eran muy simpáticos todos pero ninguno me interesó, hasta cuando me presentaron a un chico diferente a los demás. Estuvimos hablando mucho y bailando nos caímos muy bien, me gustó, nunca me lo había pasado tan bien. Desde entonces empezamos a quedar.

Ya habían pasado varios días desde la fiesta y seguía quedando con ese chico de la fiesta. Pero cuando se enteró que mi padre era un muy importante político dejó de llamarme y de quedar. Creo que se asustó o algo pero me sentó bastante mal, por un chico que conozca que se parezca un poco a Joel por su forma de ser y que me gustara se alejó así sin mas, me dolió bastante y al principio pensé que era mi culpa que había engordado. Y la verdad es que si, había engordado un poco desde que se fue Joel. Y con lo que pasó con ese chico dejé otra vez de comer y me volví a encerrar en mi cuarto. No entendía como pude engordar si no comía casi nada.

No entendía una cosa, desde que me pasó eso con mi primer amor el que solo estuvo conmigo por dinero no me había pasado esto, la verdad es que, que Joel se fuera y empezar de cero no me sentó bastante bien. Mi madre me trajo algo de comer, no quise comer pero me obligó, al rato me sentaron unas ganas de vomitar, y la verdad al pensar creo que vomitar la comida que me obliga a comer mi madre me sentará bien. Así no subo mas de peso. Una decisión mala pero no había de otra.

Al cabo de un mes...

Hoy me levanté sin ganas, ya era casi septiembre, el verano ya se estaba acabando y tenia que empezar el curso. Bajé las escaleras y me fui al jardín un rato, quería disfrutar un poco del aire ambiente. Pero al cabo de un momento vi a Eric, desde hace un mes que no nos volvimos a ver. El se me acercó al verme sola en el jardín.

-¿Cómo estas?
-Rara.
-Ya veo.
-Eric lo que pasó, no tuvo que pasar.
-Si, tienes razón, tu todavía sigues queriendo a Joel.
-Si.
-Tu madre me contó que volviste a quedar con tus amigas y también que empezaste a quedar con un chico, pero de un día para otro volviste a lo de antes.
-No quiero hablar de eso.
-Mira te, estas rara.
-Gorda, fea, horrible, triste, sin amigos, sin mi novio...
-No estas gorda, no eres fea ni horrible, triste puede ser, tienes muchos amigos y se preocupan por ti y novio, conseguirás uno ya veras.
-No tienes porque hacerme sentir mejor, no lo lograras.
-La otra vez lo logré.
-Tu lo dijiste, lo lograste, esta vez es diferente.
-¿Por qué?
-Porque si.
-Eso no es una respuesta.
-Para mi si.
-Bea, me preocupó por ti, nada mas.
-Eric...- no me dejó terminar.
-No digas nada, no quiero que peleemos.
-Me tengo que ir, adiós.- me levanté para irme pero al caminar ni un metro me caí y vi todo negro.

Al despertarme vi que me encontraba en el sofá del salón. Y a mi alrededor estaban mis padres, mis hermanos y Eric.

-¿Estas bien hija?- me preguntó mi padre.
-Si, estoy bien.
-Yo te veo mal tata.- dijo uno de mis hermanos.
-Estoy bien de verdad.- me levanté para irme a mi cuarto pero me volví a caer, solo que esta vez me cogió Eric y no me había desmayado.
-Ves no estas bien, seria mejor llevarte al hospital. Te ves débil.- dijo otra vez mi padre.
-Que no es nada papá, no te preocupes. Estoy bien, solo necesito un poco de ayuda para irme a mi cuarto nada mas.
-Te ayudo.- dijo Eric al cogerme en brazos y llevarme.
-No hace falta.- dije.
-Si hace falta hija.- se escuchó decir a mi madre. No había de otra, me llevó y me echó en la cama.
-Gracias, pero no hacia falta.
-De nada y si que hacia falta. ¿Qué te pasó que te desmayaste?
-No me pasa nada, estoy bien, ¿vale?
-Como tu digas. Te dejo descansar.
-Adiós.

Cuando se fue otra vez me dio por vomitar, así que fui corriendo al cuarto de baño. Yo tampoco entendía porque me desmayé ¿será porque vomité todo lo que comí? La verdad que a veces vomitaba por mi, porque yo quería, pero otras veces no era así. Me dormí al instante. Al día siguiente quise levantarme pero estaba débil, y mi padre me vio caerme.

-Hija ven.- dijo al cogerme.
-¿Dónde vamos?
-Al hospital, no puedo seguir viéndote así.
-Pero que? No papá que estoy bien.
-Que si.

Bajamos y el chofer nos llevó al hospital, no quería pero mi padre estaba convencido de que me pasaba algo. El medico me hizo varios análisis y al final me dejaron en una habitación. Mi padre estaba conmigo cuando vino el medico.

-Podemos hablar sr. Velazquez?- dijo el medico.
-Claro.
-En privado por favor.
-No hace falta, mi hija de todas formas se enterará de lo que le pasa.
-Como usted diga.- dio un respiro y continuó yo solo me limité a escuchar.- Creemos que su hija tiene bulimia, no tiene ningún tipo de alimentacion en su organismo. Por una parte es malo porque es una enfermedad bastante difícil de superar o al menos para la gente que la proviene, pero por otra parte es malo por el bebé.- ¿¿¿dijo bebé???

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cap.4 El amor de mi vida se fue

Seguía Aitana sin decirme nada, yo le miraba con una cara de que me lo dijera ya que me esta preocupando, pero ella seguía sin palabra. No entendía nada. Mi amiga me necesita, quiere contarme algo, pero no se atreve. ¿Y que cosa será esa? Porque se nota que es algo importante, y le volví a preguntar que le pasaba, que me lo dijera ya, que no se caye, que puede contar conmigo, pero no conseguía su respuesta, era totalmente imposible averiguar que le pasaba.

-Aitana! Dime ya que te pasa.- estuve media hora o mas pidiéndole que me cuente, pero como os dije, nada, no conseguía nada.
-Bea, Bea, Bea, tengo miedo. No quiero que mi padre se entere.- decía triste y a punto de llorar.
-¿Pero que pasa? No me entero de nada.
-Es que es muy fuerte, y si mi padre se entere me manda a un internado, ya lo conoces bien, quiere que sea Aitana Delinton su hija perfecta, y si, yo también quiero ser lo, para parecerme a el, pero a veces es muy estricto, y no puedo cumplir sus deseos.
-Dime ya!- volví a insistir.
-Pues que.. quiere casarme en un futuro con el hijo de un político muy importante.
-¿Ángel?- si lo conocía, eramos amigos, se portaba muy bien conmigo, y claro mis padres querían también que me enamorara de el, pero eso lo veía imposible, yo no podría sentir algo por el, ya que lo veía como un amigo nada mas. Pero si me hubiera gustado quererlo, era muy buena persona, aun que fuera el hijo de un político que era muy buen amigo de mi padre pero por lo que le conocí, también era muy estricto con su hijo, quiere que tenga una vida buena, llena de publicidad y cosas de esas, y claro quiero lo mejor para el, y esto de casarle con Aitana lo mas seguro lo habrán decidido el y el padre de mi amiga, ya que los dos iban a ser políticos en un futuro próximo, Aitana porque le gusta, pero Ángel por oblación, y si su futuro es elegido por su padre y que sea un trabajo que no le guste para nada, como me lo dijo, creo que sera una vida muy dura para el. Ya que no soporta nada de la política, pero se tuvo que acostumbrar por su padre, y como no tiene una madre que lo proteja, es aun mas difícil.
-Si, Bea, tienes que ayudarme, habla con tu padre y que el hable con el mio, tu sabes que estoy completa mente enamorada de Santiago, el es el único que quiero, no puedo estar con una persona por oblación.
-Aitii!- y la abracé.- Yo no podré hacer nada, mis padres también querían una vez que me enamorara de el, pero les dije que solo lo veía como un amigo nada mas. Y me entendieron, pero Ángel es buena persona, no tiene nada que ver con su padre, yo creo que salió a su madre, aun que no tuvo la suerte de conocerla nunca. Pero entiendo que casarte dentro de unos años con una persona que no has sentido nada por el, es difícil.
-¿Y que hago? Ya intenté hablar con mi padre, pero me dijo que si insistía en lo contrario me mandará al internado, del que te hablé. Y tampoco quiero, ahora no se que hacer. Santiago no sabe nada, si se lo digo, cometerá una locura, y no quiero mi padre le haga daño..- y se le escaparon algunas lágrimas de sus ojos marrones claros y rojos. Se extendieron por su rostro claro y bonito, y con su mano intentó limpiarlas pero no lo consiguió ya que le salien mas.
-No llores Aiti, te prometo que pensaré en algo, ¿vale?...No te pongas así por favor, que yo también llorare.

Entonces comenzamos a reírnos las dos, luego después de un rato vinieron a buscarnos y decirnos que nuestros padres nos buscaban para irnos a casa. Bajamos, yo me fui con mi padre, y ella con el suyo. Subí al coche, después mi padre, y me notó que me pasaba algo.

-¿Qué pasa hija?- dijo al mirarme y cogerme de la mano.
-Nada papá. Solo que me preocupo por Aitana.
-¿Te lo dijo?
-Si, y veo que tu también lo sabias. ¿Por qué no me lo dijiste antes?
-Porque me lo acababa de decir su padre.
-¿Y no podrías hacer algo? Ella no lo quiere.
-No hija, lo siento. Primero porque no me puedo meter en la vida de esa familia, su padre ha decidido eso y no cambiará de parecer, aun que se lo dijera yo. Y entiendo que quiera a otro chico, pero no puedo hacer nada.
-Pero papá, tu también me lo dijiste y te dije que nunca sentiría algo por el, y me entendiste. ¿Por qué no piensa lo mismo el sr. Delinton?
-Porque cada padre es diferente con sus hijos, cariño. Yo nunca te obligaría a nada.
-Lo se papá.- y lo abracé y el me dio un beso en la frente.
-Te dejo en casa de Joel, porque me llamó su madre y me dijo que el quería hablar contigo de algo importante.
-Vale, adiós.- me despedí y salí del coche. Luego toqué el timbre y me abrió el mayordomo de la casa de mi novio. Entré y me dirigí hacia su cuarto, que era donde se encontraba. Al entrar, vi que todo estaba echo un desastre, ropa tirada, maletas. ¿Maletas? ¿Qué estaba pasando aquí?

-¿Qué pasa aquí Joel?- pregunté un poco sorprendida por lo que veían mis ojos.
-Ven, sienta te.- dijo al cogerme de la cintura y sentarnos en su cama.
-Joel, ¿qué pasa?
-Hoy mis padres me dieron una noticia, y aun que me duela decir eso, y tampoco se como decírtelo, iré al grano. Nos tenemos que mudar a Alemania.- soltó de repente.
-¿¿Qué?? ¿No hablarás enserio? Si es una broma, por poco me lo creo.- dije con una sonrisa falsa.
-No, Bea, no estoy bromeando. Me lo dijeron esta mañana. Y no hay forma de que me quede.
-Pero..esto no puede ser. Joel, tu no me puedes dejar, yo no puedo estar sin ti. Y encima las relaciones a distancia no funcionan. Yo no quiero dejarte.- dije al abrazarle, y llorando.
-Tranquila Bea, aré lo posible para convencerlos, no se aun que aré, pero intentaré algo ¿vale?
-No podrás hacer nada, me abandonaras, y ahora tengo que estar sola. Y yo no puedo estar sola, yo quiero estar contigo, me había acostumbrado a ti. Y si ahora te vas, no se que aré.
-Beaaaa! Te quiero, nunca te olvides de esto ¿si?- y me dio un beso de los suyos.
-No me dejes por favor! No quiero estar todo el día en casa llorando.
-Tranquila Bea, no te pongas así, por favor. Quiero quedarme y lo intenté, pero nada. Estaré insistiendo a ver que pasa. Pero no te prometo nada.
-Joel!- y lo abrace. Luego llegó el mayordomo diciendo que estaban buscándome para irme a casa.- Adiós, espero que no sea un hasta nunca.- dije con los ojos llorosos y tristes.
-Adiós pequeña.- dijo al limpiarme las lágrimas que me caían de los ojos.

Al salir estaba en chofer esperándome en la puerta. Me acerqué y me abrió la puerta. Entré y al cabo de unos minutos ya habíamos llegado a mi casa. Subí a mi cuarto corriendo, no soportaba la noticia que me acaban de dar. Nunca me imaginé mi vida sin Joel, siempre soñé que nos casaríamos dentro de unos años, tendríamos hijos, una familia grande ese era mi sueño. Lo malo de ahora es que no se cumplirá. Dentro de un rato alguien tocó a la puerta o mejor dicho entraron sin tocaron. ¿Quién será? Pues claro los pequeñajos.

-¿Qué queréis?
-Mamá quiere saber si vas a venir a la cena de hoy.
-¿Qué cena?
-No se, alguien nos ha invitado a cenar en su casa.
-No iré. Dejar me sola, por favor.- y se fueron, lo mejor de todo es que mis hermanos no se meten mucho conmigo, a veces tenemos peleas, pero nos queremos mucho los unos a los otros. Somos una familia muy unida, aunque en las películas siempre las familias ricas, millonarias  siempre pasan de los hijos los padres y hacen lo que quieren. Y no digo que aquí en la ciudad no hay gente así, la familia de Joel también es un poco así, no tanto, pero algo tiene que ver a esas familias. Pero en cambio mi familia es la mejor, siempre intentamos cenar juntos, hablar de como nos fue el día y nos lo pasamos tan bien. Porque mis hermanos siempre cuentan las tonterías que hacen. Les quiero, y se que me quieren a mi, pero ahora sin Joel no se si seré la misma Bea de siempre, la que siempre esta feliz sonriendo.

Después entró mi madre y me vio en la cama llorando. Se me acercó y se sentó a mi lado, me dio un  fuerte abrazo y un beso en la frente.

-Me acabo de enterar cariño, siento mucho que Joel se tenga que ir.- dijo al estar tocando me el pelo.
-Mamá no se que podré hacer, sabes que desde que estamos juntos nunca nos hemos separado y ahora así de repente.
-Lo sé cariño, y puedes quedarte en casa esta noche, no es una cena muy importante, necesitas estar sola, pero si necesitas algo sabes donde encontrarme. Eres mi niña.
-Gracias mamá.

Se fue y me dejó sola. Lo necesitaba. Lo que no se muy bien es cuando logré dormirme pero se que me costó, estuve toda la noche llorando y pensando en como será mi vida ahora en a delante. Tenia muchisimo miedo, estaba sola y no sabia como aguantar todo esto.

jueves, 23 de agosto de 2012

Cap.3 Nueva y mala noticia

Si, era real. Mi propio primo me había borrado y me ha vuelto a agregar. Y no iba a saber si no fuera por la petición. Y como pasaba de sus juegos, no lo acepté, ahora que se aguante. Le di al ignorar, y desconecté el portátil. Me puse el pijama y me acosté. Estaba dando vueltas en la cama durante unas horas, porque no me podía dormir. Era difícil, y muy agotador, porque estaba cansada, pero dentro de mi cabeza, daba vueltas, y por culpa de eso no me podía dormir.

Ya había amanecido, y ni me había acordado de cuando me había podido dormir. Me di una ducha rápida, me puse una ropa cómoda, me arregle y bajé abajo a saludar a mis padres.

-Buenos días, hija. ¿Cómo amaneciste hoy?- dijo mi padre acercándose a mi.
-Oh, papá, no me pude dormir, así que un poco cansada estoy. ¿Y tu?
-Hija, hija...- no dijo nada del tema.- Pues mejor que tu, je je.- dijo riéndose.- Oye hija, voy a hacer unas cosas, ¿quieres acompañarme?
-Papá, no...- no me dejó terminar.
-Estará Aitana con su padre.- dijo con una sonrisa, porque sabe muy bien que si esta ella no le diré un no.
-Vale, papá. Pero lo hiciste a posta.
-Venga, deja de quejarte. Luego descansaras.- y nos subimos al coche. Mi madre se había ido a trabajar, así que no estaba en casa. Y mis hermanos, pues aver si acertáis. En casa de Eric o mejor dicho acompañando lo a su trabajo.

Llegamos al cabo de una media hora aproximada mente. No pudimos bajar del coche por culpa de la prensa, no me había acodado de que es mi padre. Pero el chofer nos acercó mas a la puerta. Entonces con toda la prisa bajamos. Pero tampoco conseguimos alejarnos de ellos.

-Señor Velazquez, viene acompañado de la señorita Beatriz, cuanto tiempo llevamos sin veros juntos ¿os ha parecido bien todo lo que esta pasando en nuestro país?
-Señor Velazquez, nos alegramos de poder hablar con usted queremos intentar informar a los ciutadanos de este país sobre...- algunos de los tantos periodistas que intentaban hablar con mi padre, pero el no dejó que continuasen.
-Siento no poder contestar a vuestras preguntas, tengo mucha prisa. Pero os prometo que are lo posible para contestarlas. Un gusto.

Y nos metimos dentro del edificio. No se como mi padre puede vivir alrededor de tanto periodista. Es muy agotador, lo peor fue que un tiempo iban detrás mía por culpa del tiempo que me tenia encerrada el estafador y mentiroso de mi ex novio. Si se podía llamar novio a una persona como esa. Yo les decía de todo a los periodistas en aquel entonces, me tenían muy arta. Pero ya había olvidado eso de que están detrás tuya.

Al subir hasta el quinto piso, donde mi padre tenia su oficina, nos encontramos con su mejor amigo el señor Delinton, el padre de mi quería amiga Aitana, y ella se encontraba a su lado.

-Beaa!! Que sorpresa! No sabia que ibas a venir, como ultima mente decías que era muy aburrido todo esto.- vino a darme un abrazo.
-Aitii!- era como le decía.- Ya, mi padre me dijo que viniera, para no estar en casa.- y luego nos separamos de nuestros padres y no dirigimos hacia un sitio donde nos gustaba ir, un balcón, se veía todo des de ahí. Nos sentamos en unas sillas que habían allí, pero antes fuimos a coger algo de beber, me moría de sed, y ella también.
-Y bueno Bea ¿cómo te va todo? De verdad que es muy fuerte volver a estar aquí las dos, otra vez.
-Pues si je je, muy bien, ¿y a ti como te va?
-Bien, con mi padre a todos lados, ya sabes.
-¿Aun sigues queriendo ser como el?- des de pequeña era su sueño ser política, y creo que lo sigue siendo.
-Claro que si, ¿y tu que?
-Ya sabes, mi padre me dijo que también era mi sueño, pero ahora no le veo mucho sentido, Bea Velazquez que sea una política como su querido padre.- dije esto ultimo con una voz diferente a la mía.
-Aii amiga, tu y tus cosas. Pero deja este tema y cuenta me hace una semana que nos vemos y no se nada de ti.
-Pues todos los días son iguales.
-Ya veo, novio, amigas, familia y vuelta a empezar.
-Pues si, ja ja. Así es mi vida.
-Ya bueno, pues yo te tengo que contar algo.

¿Y que iba a ser lo que me quería contar Aitana? Yo de esta chica me lo espero todo, a ver si me sale ahora con el tema de que se escapa con algún chico que le gusta, o la abra dejado embarazada, o quien sabe.

Joel:

Me habia despertado con un gran dolor de cabeza, y me quería quedar en la cama para estar mas tranquilo y que se me pase. Pero se escuchó a mis padres hablando y llamándome a mi y a mi hermana, para que bajásemos.

-¿Qué pasa padres?- les preguntó mi hermana menor, ella tenia dos años menos que yo, claro la menor de la casa, y a la que siempre le dan la razón. Siempre terminabamos peleando como el perro y el gato, y para no, si siempre le gusta meterse en mis cosas, entra a mi habitación sin mi permiso, cosas de esas.
-Isabel, ¿y tu hermano?- preguntó mi madre.
-Aquí estoy, ¿qué pasa?- les dije.
-Hijos tenemos que hablar.- empezó a decir mi padre.- Esta misma mañana me han dado la noticia...
-¿Que noticia?- volví a decir.
-Hijo, deja terminar a tu padre.- se metió mi madre a decir.
-Pues que, me han cambiado de sitio de trabajo.
-¿Cómo que te han cambiado de sitio de trabajo, padre?- volví a meterme, sin dejarlo terminar.
-HIJO!!- volvió a decir mi madre.
-Ya, madre, me callo.
-Bueno hijo, ya termino.- y siguió con su noticia de trabajo.- Me tengo que ir a trabajar a Alemania.
-¿Pero eso es bueno, no padre?- dijo esta vez mi queridisima hermana pesada.
-Claro que es bueno, hija.- dijo mi madre.
-¿Podeis ir al grano? ¿Qué pretendéis decir con todo esto?- dije.
-Me has pillado hijo.- continuó mi padre.- Pues, que nos tendremos que mudar.
-¿No estarás hablando enserio verdad?- dije.
-Tu padre esta hablando totalmente enserio, hijo.
-Pero yo no me pudo mudar. Mi vida esta aquí. ¿Y Bea?
-Ella lo entenderá hijo.- volvió a decir mi madre.
-No, no le puedo hacer esto. Yo me quiero quedar aquí. Puedo mudarme a vivir con ellos, sus padres me dejaran...
-Ni hablar Joel.- dijo esta vez mi padre.
-¿Pero por qué?- volví a insistir.
-Porque, mañana mismo nos vamos. Los billetes ya están comprados. Podéis empezar a hacer las maletas.- dijo mi madre antes de salir de casa.

¿Pero por qué me hacen esto? ¿Ahora cómo se lo digo a Bea?

martes, 3 de julio de 2012

Cap.2 Algo bonito


Como ya dije no podía, así que me separé de él, y le di una cachetada. Y me fui hacia el salón. Al llegar mi madre me preguntó donde estaba y le dije que en el servicio. Luego al pasar unas horas, cenamos y me fui al cuarto de susana, des de pequeñas dormíamos juntas, así que me di una ducha, me puse el pijama y me acosté en la cama. Ella me veía rara, y para no estarlo, mi primo me había besado, y des de aquel beso que me llevó a las nubes, no me atreví ni a mirarle a la cara.

-¿Te pasa algo primita?- pregunto mi prima preocupada y mirándome.
-No, nada, no es nada.- dije al ponerme boca abajo.
-¿Segura?- insistió.
-Que no es nada, venga deja me dormir, que tengo sueño.
-Buenas noches.- y ella también se acostó.

Al día siguiente nos fuimos a dar una vuelta por el campo, que había cerca de su casa. Me lo pasé muy bien, porque estaba con mi prima haciendo locuras. A la noche nos vestimos con ropa formal, al bajar al salón estaba todo hermoso, había una tarta de fresa porque era la favorita de mi prima en la mesa y la cena al rededor. Cenamos y al acabar se apagaron las luces, empezamos a cantar la canción de cumpleaños feliz, luego pidió un deseo y sopló las velas. Os estaréis diciendo que como eramos ricos no hacíamos esas cosas, pero como veis nos gusta estar en familia, es una de las mejores cosas que hacemos cuando estamos todos unidos, pero faltaba la familia de parte de mi padre, pero ellos si que eran mas raros, bueno raros no, si no que eran mas formales, no les gusta mucho divertirse, pero lo mejor es que mi padre no era como ellos, era divertido y me encantaba pasar tiempo con el, porque siempre me lleva a ayudarle en algunos negocios, porque dice que cuando era mas pequeña siempre iba con el y le decía que de mayor quería ser como el, pero ahora lo dudo. Y mi madre, pues ella es magnifica, tenemos muy buena relación de madre e hija, siempre le cuento mis problemas, y me ayuda. Y cuando estoy triste, siempre termina sacando me una sonrisa, y eso me encantaba mucho. Mis padres son los mejores, y quiero que cuando tenga una familia, me parezca a ellos.

Bueno, pues el fin de semana se nos pasó volando, ya era hora de volver a casa. Hogar dulce hogar. Nos despedimos de todos, pero no me despedí de mi primo, solo con la mirada, pero un poco raro era, porque luego mi padre me preguntó en el coche porque estaba tan rara con mi primo y el conmigo, pero no quería contarle nada porque se enfadará bastante. Y para no enfadarse.

Llegamos a casa y María estaba en la puerta esperándonos, era la mejor. Porque nos tenia la comida preparada, pero como no tenia mucha hambre, fui a mi cuarto a darme una duchita para refrescarme y luego ponerme un rato al ordenador para hablar con mis amigas y Joel, porque ya les echaba de menos.

Me conecté, y no tenia ni un segundo conectada ya me habían hablado todo el mundo, mis amigas Inés y Dulce, Joel, algunos amigos mas.. Bueno creo que llegó la hora de hablar de mis mejores amigas. Ellas eran hermanas, y eran muy diferentes entre si, Dulce, no tiene nada de dulce, ella era como yo, muy atrevida pero lo otro que tenia, es que era muy rebelde, le gusta meterse en problemas, pero yo no era asi. En cambio Inés, ella si que era dulce, era la mas protectora, la mas cuidadosa, le gusta ayudar a la gente, y guarda muy bien sus secretos porque no sabemos mucho de sus gustos, pero a mi me cuenta casi siempre alguna que otra cosita del chico que le gusta. Confía en mi como lo hago yo. Creo que se tenían que intercambiar los nombres, porque como decía no se parecían en nada. Pero eran mis amigas y me gustaban tal y como eran. Luego venia Aitana, ella también era muy amiga, con ella tenemos muchas cosas en común, su padre también era político como el mio, y muchas veces vamos juntas a sus negocios y nos lo pasamos muy bien juntas, y también tiene hermanos pequeños, una niña y un niño, gemelos. Creo que peor que yo seguro. Y estas eran mis tres mejores amigas.

Estuve un rato hablando con todos, y luego me dijo Joel que me pasará a buscar para dar una vuelta. Y no había problema porque mis padres ya lo conocían des de que empezamos a salir, y eso era lo bueno. Con mi padre no tenían muchas cosas en común pero se calleron muy bien, y mi padre siempre me pregunta como me va con el y cuando volverá a verlo. Para preguntarle como le iba.

Al rato tocó al timbre y María me dijo que ya estaba Joel esperándome, me arreglé y bajé. Le saludé dándole un beso y nos fuimos. Al caminar un buen rato nos sentamos en nuestro lugar favorito. Un sitio alejado de todo, donde se veía la luz de la luna y sus estrellas al rededor.

-¿Cómo te fue el fin de semana pequeña?- me preguntó.
-Muy bien, mi prima me dio una noticia espectacular.- dije feliz.
-¿Si? ¿Y cual es?- dijo un poco intrigado.
-Pues, se va a casar y me alegro tanto. Por fin formará una familia.
-Que bien! Me alegro mucho por ella.
-Si, y ¿cómo fue tu fin de semana?- pregunté ahora yo.
-Pues ya te había dicho que mal..- volvió a ponerse triste.
-Je je, y yo te dije que volvería lo mas pronto posible, y lo cumplí.
-Ya, por eso me gustas tanto.- y me dio un beso, era un beso largo, apasionado, y espléndido,
-Eres magnifico cariño, pero sabes que dentro de poco me tengo que ir.
-Lo se, pero podemos aprovechar un rato mas juntos.- dijo volviéndome a dar otro beso, esta vez era todavía mas apasionado que el primero.

Estuvimos un rato besando nos, y luego me acompañó a casa. Aun que era rica tenia hora para llegar a casa. Porque mis padres se preocupan de si me pasa algo. Porque hace un año, estuve saliendo con un chico, y nos queríamos mucho, bueno eso pensaba. Pero luego me di cuenta de que solo me utilizaba por ser hija de un político, y claro, por dinero. Eso nunca me lo esperaba de el, había pasado momentos perfectos con el, pero des de entonces quite todo lo que pase con el de mi mente, y nunca lo volví a ver ni tampoco quería. Bueno en realidad no era eso lo peor, si no que me llevó un día en un sitio lejano y me tuvo encerrada varios días, y todo eso solo para conseguir dinero por mi rescate. Y des de entonces mis padres quieren conocer a todos mis novios, pero Joel, no era así, El era especial. Creo que quiero estar para siempre con el. Y  pasaría toda mi vida feliz a su lado. Porque siempre termina sorprendiéndome por alguna cosa. Y eso me encantaba.

Al llegar a casa, estaba la cena lista así que tenia que ir a cenar si o si. Me lavé las manos y fui hacia el salón, la mesa ya estaba lista, me senté al lado de mis hermanos y María empezó a servirnos la cena.

-¿Cómo te fue hija con Joel?- preguntó mi padre.
-Muy bien, tenia ganas de verlo.- le dije sonriendo.
-Me alegro, ¿y cuando vendrá a comer a casa?- preguntó mi madre, ya que lo había invitado hace dos meses para que venga, pero nunca tiene tiempo, siempre esta de cenas con sus padres no se a donde.
-No lo se mamá, ya sabes como son sus padres, si los invitas a ellos, el vendrá seguro.- dije al empezar a comer.
-¿Y a vosotros dos, cómo os fue?- preguntó mi padre a mis hermanos.
-Super bien papi, estuvimos jugando con los perros de Eric.- dijo Ivan. Eric era nuestro vecino, era un chico joven, de unos veinte años. Vivía con sus padres pero ellos fallecieron y le dejaron toda su fortuna a el, ya que era hijo único, y des de hace dos años empezó a dedicarse a modelo. Y para no ser lo, es que me lo comía. Era guapo, bueno, lo sigue siendo. Era alto, de pelo castaño claro, ojos perfectos, sonrisa perfecta, todo lo que tenia era perfecto. Pero era bastante mayor. Y mis queridos hermanos pasan en su casa la mayoría de las veces, y algunas veces tengo que ir a por ellos, y claro, me encanta hacerlo.
-Que bueno hijos, pero ¿no creéis que es un poco cansado de ir todos los días a casa de Eric?- les dijo mi madre, y le doy la razón.
-Que va mami, Eric nos invita casi siempre, y ¿cómo vamos a rechazar tal oportunidad?- dijo riéndose mi hermano.
-Aii, mejor no digo nada mas.- continuó mi madre.
-Deja los mamá, ya los conoces, son unos traviesos, y si hacen alguna travesura aquí en casa, tu los castigas pero si la hacen en casa de Eric, el nunca les dice nada.- dije yo, y claro, la verdad.
-Tu calla, que la que siempre hace travesuras en casa eres tu, manipuladora.- dijo mi hermano pequeño.
-Oye, ¿pero que quieres de mi pequeñajo? ¿Por qué me llamas así?- le hice la pelota.
-¿A caso miento? Manipuladora.
-YA!! Dejar de pelear.- soltó mi padre,

Ya sabéis muy bien, que si eres la mayor te echan la culpa a ti, así que tuve que aguantarme. Y me decían manipuladora, solo porque un día rompí una cosa sin querer, y les dije que no dijeran nada a mi madre, porque si nos, me iba a quedar sin ir a dormir en casa de mis amigas. Y claro esa noche era noche de chicas, una vez al mes, hacemos una, y siempre en una casa distinta. Y como este mes ya la hicimos, el mes que viene tocaba en mi casa. Y claro, ahora que estábamos en verano, hacia de todo. Piscina, playa, de todo un poco.

Terminamos de cenar, y subí a mi cuarto, me conecté un momento mas al ordenador y vi que tenia una petición de amistad. Al ver quien era. ¿Pero porque me había borrado? ¿Y ahora me vuelve a agregar?

martes, 26 de junio de 2012

Cap.1 Saber lo que tienes


Los rayos de sol daban por la ventana y me tenia que levantar, teníamos que ir a casa de mis primos a pasar el fin de semana, porque iba a ser el cumpleaños de mi prima mayor Susana. Al abrir los ojos, el sol me pegaba en toda la cara, y justo en ese momento se escucho chillar a mi madre.

-¡BEAAA! LEVANTA TE YA!- mi querida madre, como siempre histérica por no despertarme cuando toca, y si me llamo Bea, o mejor dicho Beatriz, pero mas fácil, Bea. Me levanté de la cama, me lavé los dientes, me vestí, me peiné y me maquillé. Cogí la mochila que me había preparado anoche con la ropa y mis cosas para pasar el fin de semana bien, y bajé abajo.- Tus hermanos están listos des de hace un buen rato hija, ¿y tu?, aun estabas durmiendo, ¿a que hora te acostaste anoche?
-Ayyy mamá, no empieces!!- mis hermanos eran menores que yo, uno tenia seis años Ivan y el otro cuatro Alex, eran unos pequeñajos de pelo castaño y parecidos a mi, y ¿cómo no? si eramos hermanos de sangre. Y yo tenia dieciséis, una chica adolescente, de pelo castaño, ojos azules que eran lo mejor que tenia, era flaca, guapa por lo que decía mi novio Joel. Y el, pues el era maravilloso, guapisimo, alto, moreno, jugaba a fútbol, su deporte favorito, y vamos, el de todos los tíos. Estábamos saliendo durante cinco meses, los mejores de mi vida. Y bueno mejor dicho mi vida era espectacular. Era rica, una niña pija por lo que decían, pero no me lo creía, tenia a unos padres fantásticos y unos hermanos pesados. Pero en cambio los quería mucho. Mis amigas eran las mejores. Pero ya mas adelante os hablaré de mis amigas, que tenemos que irnos de viaje.
-Vamos, daros prisa, que vuestro padre nos espera en el coche!- decía mi madre, ella era bajita, rubia, pero ni yo ni mis hermanos salimos a ella, si no a mi padre, alto, fuerte, moreno. Mi madre era medico, muy buena en su trabajo, y mi padre, el era político. Hemos pasado toda nuestra vida delante de la prensa, por eso quisimos alejarnos por un fin de semana de todo esto.

Ya habíamos llegado a la afueras de la ciudad. Donde vivían mis tíos. El chofer nos abrió la puerta y empezamos a salir uno por uno. Mi tía nos esperaba fuera de la casa y saludándonos con un fuerte abrazo. Ella era hermana de mi madre, y se parecían un montón, las dos rubias y bajitas y lo mas gracioso de todo es que era cirujana. Pero la diferencia era que mi tía era mas mayor que mi madre.

Luego entramos en la casa, era grande, pero la nuestra la ganaba, era mas enorme. Pero no me importa mucho todo ese lujo, mucha gente dice que soy pija pero yo no me lo creo, no le veo ningún sentido, pienso que lo dicen solo por ser rica, y ser casi famosa por mi padre. Bueno dentro de la casa nos esperaban mi tío que era alto y fuerte, y también era medico como mi madre. Yo creo que toda la familia de mi madre se dedica a eso, y no le veo el sentido, pero no me da importancia. Luego vinieron mis primos. Susana la mayor, tenia veinte años y cumplía los veintiuno mañana, era rubia, ella si que se parecía a su madre, tenia ojos azules, creo que eso era de parte de familia y también era muy guapa, me encantaba pasar tiempo con ella, nos divertiamos mucho cuando eramos mas pequeñas, pero ahora era la mayor y vive en otra ciudad, pero vino a pasar el fin de semana en familia por su cumpleaños. Y mi primo Matias el tenia diecisiete, con el siempre hablamos, aun que vivamos lejos, nos queremos mucho, una vez estaba enamorada de el, y se lo dije, pero me rechazó, no solo por ser primos si no porque ya tenia novia y la quería. El era perfecto, creo que el chico perfecto que una chica quiere tener en su vida. Rubio, ojos azules, fuerte, guapo. Lo que decía el chico perfecto. Pero ya no me gustaba o eso pensaba yo hasta que lo volví a ver.

-Primaa!! Cuanto tiempo!!- vino diciendo me mi prima y abrazándome.
-Hola primitaa, pero como has cambiado, estas guapisima!- dijo feliz y sonriendo, no la  veía des de hace dos años. Había cambiado mucho.
-Pero que mentirosa, si la que esta mas guapa eres tu! Y mis primitos favoritos ¿dónde estas?- dijo dirijiendose hacia mis hermanos.
-Pues estarán corriendo por ahí, ya los conoces.
-Si, tienes razón. Y bueno, vamos a mi cuarto, te tengo que contar muchas cosas, no te imaginas.- dijo al empezar a subir las escaleras para llegar al segundo piso, y mi primo se fue a ayudar a mi tía con algo. Así que no pudimos saludarnos.

Llegamos al cuarto de mi prima, y entramos. Luego me dijo que me sentara en la silla que me tenia que contar algo muy fuerte.

-Cuenta me ya, que me dejas intrigada.- decía yo una y otra vez, pero seguía callada sin responderme.
-Ni te imaginas, ¿te acuerdas de mi novio, Alberto?- su novio, si, pues están saliendo hace mucho tiempo, y se quieren mucho por lo que me ha contado, y me alegro por ella, pero nunca lo había visto.
-Si, me acuerdo. ¿Qué pasa con el?- dije aun mas intrigada.
-Pues anoche fuimos a cenar, y m..me.. PROPUSO MATRIMONIO!!!- dijo feliz.
-¿ENSERIO?
-Si, no sabes que feliz estoy, lo amo tanto y estamos tan felices, llevamos tres años juntos ya sabes como es eso. MARAVILLOSO.
-Me alegro mucho, ¿y mis tíos lo saben?
-Claro, nada mas llegar, se lo dije, se alegraron muchisimo.
-¿Y para cuando es la boda?
-Uyy, lo mas pronto posible. Je je.
-Que bieeen!!! Que ganas verte vestida de blanco, estarás preciosa.
-Gracias primita, vendrás a la boda ¿no?
-CLARO, no me lo perdería por nada del mundo. No soy tan mala prima, ¿sabes?
-Gracias por todo.- y empezamos a abrazarnos, me alegraba estar con ella, era como una hermana mayor para mi, a veces hasta le decía hermanita.- ¿Y cómo te va con Joel?
-Bien, super bien, estamos muy felices también.
-Que guay, me alegro.
-Sii, bueno bajemos abajo para ayudar en algo, aun que digas que soy pija no lo soy, y te lo puedo demostrar.
-Venga ya, eres una pija pero pija.. pija, eres mi prima pija.
-Pero no digas mentiras, sabes muy bien que no lo soy.
-Claro, claro, venga pija mía, vamos a ver a mi hermano que no paraba de hablar ti.
-¿De mi? ¿Y eso?- QUE FUERTE!!! hablaba de mi.
-Si, estaba todo el día, ¿cuándo llega Bea? ¿Pero no tendría que estar aquí? Si no fuerais primos pensaría que le gustabas o algo.- al haber dicho todo eso, me había puesto roja..roja.
-Que va, solo que no..no nos vemos hace tiempo..- dije un poco vergonzosa, y eso que yo no lo soy, soy super atrevida, y eso me gusta. Porque siempre que me gusta alguien, voy y se lo digo, porque no tengo miedo a nada, si me rechazaba pues a pasar al siguiente, que la vida es corta.
-Bueno, vamos entonces abajo.
-Venga.

Bajamos y fuimos al salón, pero había dos criadas que eran las criadas de la casa des de hace mucho tiempo, que habían preparado todo, pero bueno. Yo estaba acostumbrada siempre  a ayudar a María, ella fue mi nana, y es la que cuida la casa, es mi abuelita favorita, aun que no era mi abuela de verdad, la quería muchisimo. Luego que no digáis que soy pija, porque si lo fuera no ayudaría a preparar la comida.

A lo lejos vi a Matias jugando con mis hermanos, entonces me acerqué para decirles que ya estaba todo listo.

-Hola Bea! ¿cómo estás?- dijo mi primo.
-Hola, muy bien ¿y tu? Cuanto tiempo.
-Bien, te he echado de menos.- dijo acercándose a mi.
-¿Qué haces?- le aparté.
-Perdón, no se que me ha pasado, lo siento mucho.
-No pasa nada. La mesa esta lista, vamos.- les dije a los tres y nos fuimos.

Fuimos a comer, la comida estaba muy buena como siempre. Al terminar fuimos toda la familia a ver la television, daban un programa que a mis padres y a mis tíos les encantaba, 'atrapa un millon'. Y al mirarlo todos empezamos a contestar las preguntas a ver si acertamos o algo, a mi se me da super bien. Siempre termino acertando las respuestas, así que me propuse ir al programa algún día. Al mirarlo una media hora, alguien me había dicho al oído de que le siguiera, y era mi primo. ¿Pero que quera ahora? No quiero que vuelva a hacer lo mismo que hizo antes de la comida, no se, es que ya no me gusta, me gustaba, pero ahora tengo novio, me dije a mi misma. Entonces me acordé que el me dijo lo mismo, y ahora si que lo entendía todo.

Nos dirigimos hacia su cuarto, la verdad tenia un poco de miedo, era tan solo mi primo, de la misma familia, y se estaba enamorando de mi. No puedo permitir esto, definitiva mente no lo podía permitir.

-¿Por qué me trajiste aquí?- pregunté al llegar a su cuarto, entonces el, cerró la puerta me dijo que me sentara, yo solo seguí su orden.- Contesta me.
-Esto..Bea..em..m..no quiero que entiendas mal lo que te quiero decir, pero es..es que,, creo que..me estoy enamorando de ti.- ¿Pero quéééééééé??????? me dije a mi misma.
-¿Hablas enserio? Esto, si es por lo que pasó cuando eramos mas pequeños, eso es pasado, ahora yo tengo..- no me dejó terminar, me había puesta en la boca su dedo, para que me callara. Pero yo no entendía nada, SOMOS PRIMOS, ¿no lo entiende? Es muy fuerte todo esto. Ya sabia yo, que si venia iba a pasar algo, y no me había equivocado.
-Ya se que tienes novio, pero tu también hiciste lo que estoy haciendo...- esta vez no lo dejé continuar yo.
-Mira Matias, me gustabas antes, ahora sigues estando buenisimo, lo reconozco, pero es que, tengo novio y lo quiero muchisimo, no puedo hacerle esto, y somos primos, lo siento. Será mejor que bajara abajo, se estarán preguntando donde estoy.- y me levanté y me dirigí hacia la puerta, pero entonces el me agarró del brazo, al girarme, lo tenia en tan solo unos centímetros de distancia, se estaba acercando a mi poco a poco, pero lo bueno de esto, que el momento este se esparció en tan solo un segundo, y ¿por qué? porque me sonó el móvil.

-¿Si?- contesté y al rato.
-¿Cómo estas amor?- dijo mi querido novio, era tan maravilloso lo que me decía siempre.
-Ohh, muy bien cariño ¿y tu?- al decir eso, mi primo se me había quedado mirando y se largó del cuarto, esto ya si que no lo entendía.
-Mal...
-¿Por qué?
-Porque no estas aquí conmigo, y no te veré dentro de unos días, eso me pone triste.- dijo al hacer que iba a empezar a llorar como una niña.
-Te prometo que volveré lo mas pronto posible, porque no sabes como te echo de menos, un día sin verte, se me hace eterno.
-¿Te he dicho que te amo?
-Si, pero me encanta cuando me lo vuelves a decir.- al estar hablando con el me ponía rojita, y eso me encantaba, porque con el me siento especial, me alegraba de tenerlo a mi lado.
-TE AMO, TE AMO, TE AMO, TE AMO, TE AMO....- dijo chillando cada vez mas.
-Yo TE AMO MUCHOOO MAS.- dije chillando muchas mas que el.
-Eres perfecta, pero mejor te dejo que luego tu padre me echa la bronca a mi je je, adiós amor cuida te y muchisimos besos.
-Je je, que tonto eres, adiós cariño, igualmente muchisimos besos para ti también.

Terminé mi conversión y salí del cuarto para dirigirme hacia el salón, pero alguien me tapó la boca. Ni me había dado cuenta y me estaba besando como nunca alguien me había besado, un beso maravilloso, profundo, intenso, pero no, no, y no. Esto se tenia que acabar.