Vistas de página en total

Seguidores

viernes, 14 de diciembre de 2012

Cap.10 Poco a poco




Al rechazar al final el abrazo que me había dado se me quedó mirando confundido. Me limpié las lágrimas, cogí todas las revistas o periódicos de mi cama y las tiré.

-No tenias que haberme traído todo eso!- dije, se me quedó mirando todavía mas confundido por mi reacción, y era lo primero que pude hacer después de todo esto.
-¿Qué te pasa? Solo quería traerte esto para que sepas como esta todo allí fuera.- dijo señalando para la puerta.- Pero se ve que el embarazo te esta afectando mucho.
-Basta Eric, no aguanto que me hables así y te dije que no quería verte mas.- me giré y me quedé pensativa en todo mi vida.
-Y yo te dije que allí dentro,- dijo al tocar mi barriga.- esta mi hijo. Y no permitiré que me separes de el.- volví a girarme para mirarlo.
-Me voy de la ciudad, espero que lo entiendas. Y no me interesa lo que publiquen de mi, ya estoy acostumbrada a todo eso.- se levantó y se puso enfrente de la ventana.
-Lo sé. Me lo contó tu madre, pero también me dijo que podía ir a visitarte. ¿Por qué estas acostumbrada?- y se giró hacia mi.
-Solo una vez al mes para ir a la consulta, nada mas. Pasadas experiencias.- y volvió a girarse hacia la ventana.
-Ni sueñes que solo iré un día al mes a visitarte.- se dio la vuelta y se fue. Me había dejado con la palabra en la boca.

Pasaron los dias... Y ya hoy me iba para la casa de mis tíos, por fin llegaba el día de salir de aquel hospital. Mis padres se despidieron de mi y mis hermanos también, los echaría mucho de menos. Mis cosas ya estaban en el coche, el chofer ya me estaba esperando en el parking del hospital. Bajé por el ascensor y me abrió la puerta. Yo entré, al rato me había despertado para decirme que ya habíamos llegado. Me había quedado dormida durante todo el camino, pero estaba bien. Des de que estaba embarazada me entraba sueño cada dos por tres.
Me abrió la puerta para salir y a la puerta vi a mi tía que me estaba esperando con los brazos abierto como siempre. Le di un fuerte abrazo y entramos a la casa. Mis primos no estaban y era lo mejor. Por mi primo digo. Y mi tío estaba trabajando.

-Me alegra tenerte aquí princesa.- dijo mi tía y dirigirnos hacia la cocina, tenia un poco de hambre y ella lo intuía.
-Y a mi me alegra estar aquí..- nos sentamos en las sillas de la cocina y me cogió de la mano.
-Se que tienes miedo por todo esto, es muy difícil estar embarazada a tal edad.- yo solo sonreía.
-Si tía, es muy difícil pero ya me estoy acostumbrando poco a poco. Por lo menos tengo a una familia como vosotros que esta allí apoyando me en todo.- ella sonrió al escuchar eso y se levantó.
-Bueno me alegra saberlo. Quiero que sepas que cuentas conmigo para todo.- entonces me trajo un plato con comida, y de mi favorita.- Espero que tengas hambre porque lo hice con todo mi amor.- sonrió.
-No sabes cuanta.- y empecé a comer. Estuvimos hablando hasta que terminé de comer. Luego me acompañó a la habitación donde iba a estar durante el tiempo que me quedaría aquí.
-Seguro que estas cansada, te dejare. Cuando quieras puedes bajar.- dijo al cerrar la puerta.

Yo me eche en la cama y comencé a dormirme poco a poco. Tenia sueño, como ya había dicho el embarazo me daba sueño cada dos por tres.

Me acosté y en un segundo ya me había dormido.

Después de unas tres horas, lo sé porque miré el móvil y vi la hora. Era ya de noche. A saber luego cuando tenga que volver a acostarme si tendré sueño. Me di una ducha rápida y me puse algo de ropa cómoda y bajé a la cocina a comer algo, que tenia un hambre!

Al entrar en la cocina, alguien salia y me choqué, nos chocamos. Al ver quien era vi a Matias, mi primo. No se como habrá reaccionando con la noticia, si me iba a hablar o algo.

Pero no fue lo que me esperaba, de repente, se separó y se fue. Me dejó ahí sola en la cocina, sin pronunciar ninguna palabra, sin pedir perdón por el choque, o al menos un ''hola, como estas prima?'' nada de nada. Este chico esta loco, seguramente estará enfadado por lo de la ultima vez que nos vimos y mas que nada por lo que había pasado y rechazarlo.

Es que somos primos, no puede haber nada entre nosotros. Que no me vaya a marear.

Pasé del tema y abrí el frigorífico. Me hice un bocadillo. Mmm que rico!!

Después de acabar me fui al salón para ver si estaban mis tíos, pero me encontré a mi primo, no quería otro incomodo silencio o sin pronunciar palabra, así que quise hablar y preguntar por sus padres, ya que de otra cosa no había de que hablar. Me senté a su lado en el sofá y el pasó de mi, mirando la tele.

-¿No me vas a hablar por el resto de nuestras vidas o que?- dije al mirarle.
-No es eso.- dijo sin mirarme, pero yo no aparté la mirada de el.
-¿Entonces que es? Es como si no nos conociéramos...
-Sabes perfectamente por qué es.- dijo al cambiar de programa con el mando.
-Por dios Matias, si es por lo del beso, sabias perfectamente lo que era, SOMOS PRIMOS.- alcé la voz con eso ultimo. Entonces por fin se giró y me miró a la cara.
-Cuando me dijiste que sentías algo por mi, también eramos primos, pero no te importaba, y ahora que hago yo algo entonces cuentas eso ¿no?
-A ver, vamos  a ser sinceros, eramos pequeños cuando te lo dije, no se como puedes acordarte todavía de eso.
-Si claro, tu pon escusas.- y volvió a poner su vista hacia la tele otra vez.
-Ahora soy yo la que pone escusas...


Otra vez ese silencio incomodo, no dijo nada después de que le dije la verdad, no quiso hablar hasta por lo menos una media hora. Una media hora en silencio, que solo se escuchaba la tele encendida, nada mas.

Pero después de un rato, se ve que había recapacitado y habló al fin, cambiando de tema claro está.

-¿De verdad que estas embarazada?- dijo al mirarme demasiado incomodo. Y una pregunta que no me esperaba para nada.
-Si.- dije como si fuera lo mas normal del mundo, porque ya me estaba acostumbrando, así que me daba igual quien se entere y quien no.
-¿De Joel?- al decirme ese nombre, todos nuestros momentos pasaron mi cabeza.

Todos lo recuerdos que tengo de el, la primera sonrisa, el primer beso, la primera caricia, la primera cita, idas al cine, cogidas de la mano, citas... todo, me acordé de todo. Y ahora si que se había acabado la única oportunidad que quedaba tener con el, y todo gracias a un embarazo inesperado y justo mi primera vez.

Si señores, mi primera vez fue con Eric, y termino embarazada. Si es que soy muy lista, por unas cosas si, por otras no tanto, pero me daba igual. Ya todo me daba igual, menos una sola cosa. Que aun que supiera que ya estaba todo perdido, todavía tenia un poco de esperanza, por si me perdonase. Si, que espero estar alguna vez, otra vez con mi Joel. El amor de mi vida, el único que amé de verdad y seguiré amando toda mi vida.

Un poco difícil, ya que solo tengo dieciséis años, pero eso me daba igual. Tenia bastante claro que lo quería demasiado, y eso no podía cambiar.

-No, por desgracia no es de Joel.- me puse triste por recordar todo y recordarle a el. Cuanto me hubiera gustado que este conmigo, que fuera el padre de mi bebé, que este a mi lado apoyando me en todo, toda decisión que haga..
-¿Y de quien?
-Me estas incomodando con tanta pregunta ¿sabes? Pero me da igual que lo sepas o no, ya que va a estar viniendo por aquí cuando se le apetezca. Eric, mi vecino.- dije al fin.
-Solo quería tener un poco de conversión. Pero has caído muy bajo.
-¿Perdona?- ¿que quería decir con eso de que había caído muy bajo?
-¿Con el vecino? ¿En serio? Piensa un poco, nadie se acuesta con su vecino o vecina.- y quitó su mirada de mi.
-A ver, ¿crees que todo el mundo es como tu? Pues ya te estas equivocando.- no quería discutir, y era lo que estaba por empezar. Así que me levanté y quise ir al jardín para despejar me un rato y dejándole con la palabra en la boca.

No iba a aguantar umillaciones o lo que se le venga por ahí.


Joel


Ya quedaba poco. En tan solo unos once meses o diez volveré a ver a mi chica. A la chica que mas quiero  y querido.

La echaba tanto de menos, que hubo una vez que me daban las ganas de coger el avión y volver.

Volver a estar con ella, sonreír, porque des de que estaba aquí se me fue la sonrisa, y mis padres como siempre no se enteran de nada.
La única es mi hermana, pero no tiene nada que poder hacer para que este feliz. Solo tenia que esperar esos meses, esos meses que cambiarían mi vida a algo bueno.

Tenia unas ganas de que el tiempo vaya se mas rápido, como algunas veces dices,''quiero congelar el tiempo'' pues yo quiero lo contrario en estos momentos.

Quiero darle a un botón y que vaya mas rápido todo, los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses...

Pero yo era fuerte, y se que podré esperar a que llegue el día. Bien que pude llamarla alguna que otra vez para escuchar su voz, su dulce voz. Pero la veía mal, diferente, no era la misma.

Y ella no me lo ha demostrado, pero ya la conocía bastante bien para saber que había cambiado.

-Joel, deja de pensar en Bea.- se escuchaba decir mi hermana, que había entrado en la habitación, yo echado en la cama y mirando el techo. Como cada día.
-¿Qué pasa ahora?- seguía con lo mismo.
-Nada, quería ver que hacías, pero se me pasó por la cabeza de que ibas a estar igual que siempre. Pensé que ya todo cambió y que ibas a disfrutar de estos meses..- dijo al sentarse a mi lado, pero a mi no me dieron las ganas suficientes para sentarme, así que seguí echado.
-Gracias por preocuparte, pero no tienes por qué. Estoy bien, mal pero bien..
-Venga, sal y conoce a gente, ve de fiesta, disfruta de tu estancia aquí por favor.- se levantó y me dejó.

No le hice caso, así que me quedé en la misma estructura que antes. Con mis pensamientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario