Me despedí de Joel y fue muy duro, nunca me había imaginado que la persona que mas quería se tuviera que ir tan lejos de mi. Era mi mejor relación que había tenido, pero como dicen las relaciones a distancia no funcionan y yo la verdad me gustaría intentarlo pero lo malo es que el no quería se lo dije antes de que se valla pero su respuesta era no. No quiere que sufriera mas, quiere que viva mi vida y conocer a alguien mejor, pero lo veo muy difícil eso.Estuve varios días encerrada en casa o mejor dicho en mi cuarto solo salia para dar alguna vuelta por el jardín y punto. Mi madre se empezó a preocupar muchisimo por mi, no comía ni tenia ganas. Venia a verme y siempre me decía ''venga Bea ve a dar una vuelta con tus amigas, no puedes estar en esta casa encerrada es malo. Seguro que conoces a alguien mejor.'' Pero yo no quería conocer a nadie porque nunca seria Joel. Yo solo lo quería a el.
Un día como hoy alguien tocó en la puerta de mi cuarto y me respuesta como siempre era ''no me molestéis quiero estar sola.'' Pero esa persona no me hizo caso y entró.
-¿Qué haces aquí Eric?
-Quería ver como estabas.
-Estoy bien, quiero estar sola, será mejor que te vayas.
-Venga Bea, tu madre se preocupa por ti y me pidió que venga a ver como estabas.
-Como te dije, estoy bien.
-Yo no te veo bien, tienes unas ojeras...
-Deja mis ojeras y vete, por favor.
-Me iré si me prometes que mañana vienes a acompañarme.
-¿A dónde?
-¿Entonces vendrás?
-No, solo preguntaba acompañarte a donde.
-Mmm mañana veras.
-Pues que te vaya bien.
-Te sacaré de esta casa ya veras..
-Adiós Eric.
-Adiós guapa.
Me eché en la cama y me puse a pensar, mi madre tenia razón, no podía seguir encerrada en la casa y mi padre también vino varias veces para pedirme que lo acompañe a su oficina pero no quise. También me estuvieron llamando todas mis amigos pero no les cogí el móvil, lo apagué.
Después de una semana..
Estuve quedando con Eric el por lo menos me entendía, la verdad es que seguía sin querer quedar con mis amigas, no podía verlas y encima me estarían preguntando todo el tiempo que pasa con Joel, en cambio con Eric no, el no me pregunta nada de eso cada dos por tres, intento olvidar todo cuando estoy con el. Siempre fuimos grandes amigos, pero esta semana nos conocimos mejor. La verdad el también había pasado por algo parecido así que sabia como me sentía. Esos días con el eran diferentes, y lo digo por una sola cosa. Hace dos días pase la noche en su casa. Y desde entonces me siento rara, no se si hice bien estar tanto tiempo con el o mejor dicho acostarme con el. Suena raro lo se, solo tengo dieciséis años pero pasó. No puedo hacer ya nada mas. Tenia que volver a mi vida anterior. Así que decidí llamar a Aitana hoy. Ella me dijo que habían quedado todas para ir a una fiesta esta noche, yo no quería pero al final terminó conviniéndome.
Era una noche loca, me presentaron a tantos chicos que mi cabeza podía estallar en pedacitos. La verdad es que eran muy simpáticos todos pero ninguno me interesó, hasta cuando me presentaron a un chico diferente a los demás. Estuvimos hablando mucho y bailando nos caímos muy bien, me gustó, nunca me lo había pasado tan bien. Desde entonces empezamos a quedar.
Ya habían pasado varios días desde la fiesta y seguía quedando con ese chico de la fiesta. Pero cuando se enteró que mi padre era un muy importante político dejó de llamarme y de quedar. Creo que se asustó o algo pero me sentó bastante mal, por un chico que conozca que se parezca un poco a Joel por su forma de ser y que me gustara se alejó así sin mas, me dolió bastante y al principio pensé que era mi culpa que había engordado. Y la verdad es que si, había engordado un poco desde que se fue Joel. Y con lo que pasó con ese chico dejé otra vez de comer y me volví a encerrar en mi cuarto. No entendía como pude engordar si no comía casi nada.
No entendía una cosa, desde que me pasó eso con mi primer amor el que solo estuvo conmigo por dinero no me había pasado esto, la verdad es que, que Joel se fuera y empezar de cero no me sentó bastante bien. Mi madre me trajo algo de comer, no quise comer pero me obligó, al rato me sentaron unas ganas de vomitar, y la verdad al pensar creo que vomitar la comida que me obliga a comer mi madre me sentará bien. Así no subo mas de peso. Una decisión mala pero no había de otra.
Al cabo de un mes...
Hoy me levanté sin ganas, ya era casi septiembre, el verano ya se estaba acabando y tenia que empezar el curso. Bajé las escaleras y me fui al jardín un rato, quería disfrutar un poco del aire ambiente. Pero al cabo de un momento vi a Eric, desde hace un mes que no nos volvimos a ver. El se me acercó al verme sola en el jardín.
-¿Cómo estas?
-Rara.
-Ya veo.
-Eric lo que pasó, no tuvo que pasar.
-Si, tienes razón, tu todavía sigues queriendo a Joel.
-Si.
-Tu madre me contó que volviste a quedar con tus amigas y también que empezaste a quedar con un chico, pero de un día para otro volviste a lo de antes.
-No quiero hablar de eso.
-Mira te, estas rara.
-Gorda, fea, horrible, triste, sin amigos, sin mi novio...
-No estas gorda, no eres fea ni horrible, triste puede ser, tienes muchos amigos y se preocupan por ti y novio, conseguirás uno ya veras.
-No tienes porque hacerme sentir mejor, no lo lograras.
-La otra vez lo logré.
-Tu lo dijiste, lo lograste, esta vez es diferente.
-¿Por qué?
-Porque si.
-Eso no es una respuesta.
-Para mi si.
-Bea, me preocupó por ti, nada mas.
-Eric...- no me dejó terminar.
-No digas nada, no quiero que peleemos.
-Me tengo que ir, adiós.- me levanté para irme pero al caminar ni un metro me caí y vi todo negro.
Al despertarme vi que me encontraba en el sofá del salón. Y a mi alrededor estaban mis padres, mis hermanos y Eric.
-¿Estas bien hija?- me preguntó mi padre.
-Si, estoy bien.
-Yo te veo mal tata.- dijo uno de mis hermanos.
-Estoy bien de verdad.- me levanté para irme a mi cuarto pero me volví a caer, solo que esta vez me cogió Eric y no me había desmayado.
-Ves no estas bien, seria mejor llevarte al hospital. Te ves débil.- dijo otra vez mi padre.
-Que no es nada papá, no te preocupes. Estoy bien, solo necesito un poco de ayuda para irme a mi cuarto nada mas.
-Te ayudo.- dijo Eric al cogerme en brazos y llevarme.
-No hace falta.- dije.
-Si hace falta hija.- se escuchó decir a mi madre. No había de otra, me llevó y me echó en la cama.
-Gracias, pero no hacia falta.
-De nada y si que hacia falta. ¿Qué te pasó que te desmayaste?
-No me pasa nada, estoy bien, ¿vale?
-Como tu digas. Te dejo descansar.
-Adiós.
Cuando se fue otra vez me dio por vomitar, así que fui corriendo al cuarto de baño. Yo tampoco entendía porque me desmayé ¿será porque vomité todo lo que comí? La verdad que a veces vomitaba por mi, porque yo quería, pero otras veces no era así. Me dormí al instante. Al día siguiente quise levantarme pero estaba débil, y mi padre me vio caerme.
-Hija ven.- dijo al cogerme.
-¿Dónde vamos?
-Al hospital, no puedo seguir viéndote así.
-Pero que? No papá que estoy bien.
-Que si.
Bajamos y el chofer nos llevó al hospital, no quería pero mi padre estaba convencido de que me pasaba algo. El medico me hizo varios análisis y al final me dejaron en una habitación. Mi padre estaba conmigo cuando vino el medico.
-Podemos hablar sr. Velazquez?- dijo el medico.
-Claro.
-En privado por favor.
-No hace falta, mi hija de todas formas se enterará de lo que le pasa.
-Como usted diga.- dio un respiro y continuó yo solo me limité a escuchar.- Creemos que su hija tiene bulimia, no tiene ningún tipo de alimentacion en su organismo. Por una parte es malo porque es una enfermedad bastante difícil de superar o al menos para la gente que la proviene, pero por otra parte es malo por el bebé.- ¿¿¿dijo bebé???
No hay comentarios:
Publicar un comentario